La inseguridad en el noreste de RDC daña los esfuerzos contra el brote de sarampión en el país

Publicado 19/06/2019 23:00:44CET
REUTERS / GORAN TOMASEVIC - Archivo

BUNIA (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO), 19 Jun. (Reuters/EP) -

La inseguridad en el noreste de República Democrática del Congo (RDC) está impactando negativamente sobre la campaña de vacunación contra el sarampión y ha obligado a miles de personas a huir de sus viviendas, según fuentes locales, complicando los esfuerzos de control de una enfermedad que este año ha matado a más personas que el brote de ébola.

Al menos 1.500 personas han muerto de sarampión en RDC en lo que va de año, según las autoridades sanitarias, comparadas con las 1.390 que han fallecido a causa del brote de ébola en el este del país.

Los recientes enfrentamientos entre miembros de las comunidades lendu y hema en la provincia de Ituri (noreste) han provocado el desplazamiento de miles de personas hacia la capital regional, Bunia, saturando los campamentos e incrementando el riesgo de transmisión.

"Debido a su hacinamiento en los campamentos, la tasa de contaminación es muy alta", ha dicho el doctor Juhn Katabuka, director del principal hospital de Bunia.

Los desplazados han señalado que son aún más vulnerables debido a la falta de suministros y viviendas adecuadas en los campamentos. "Necesitamos ser separados para no estar así de apiñados", ha sostenido Buuma Betseba, jefe de uno de los campamentos.

"Debe ser hecho cuanto antes o las cosas se pondrán peor", ha manifestado. "Nos veremos infectados por más de una enfermedad. Hay sarampión y ébola", ha recalcado, en declaraciones concedidas a la agencia de noticias Reuters.

A pesar de que las autoridades sanitarias han centrado sus esfuerzos en la lucha contra el segundo peor brote de ébola en la historia, cerca de 87.000 supuestos casos de sarampión han sido detectados en el país en lo que va de año, frente a los 65.000 de 2018.

La inseguridad ha impedido vacunar a los niños contra el sarampión en ciertas zonas de Bunia, según Louis Tshulo, jefe de las autoridades sanitarias locales. "Esto es el resultado de una mala cobertura de vacunación en 2018. Tememos que la inmunidad de los niños, particularmente los menores de cinco años, es débil", ha explicado.

El Ministerio de Sanidad congoleño dijo la semana pasada que la campaña de vacunación incluirá a otros 1,4 millones de niños, mientras que 2,2 millones han sido vacunados en abril.

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