NUEVA YORK, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los servicios secretos estadounidenses han estado espiando al presidente de Irak, Nuri al Maliki, y a otros líderes del país árabe, según el último libro del prestigioso periodista norteamericano Bob Woodward. Además, múltiples fuentes militares, políticas y de inteligencia consultadas por Woodward coinciden en que el fracaso de la misión se debe a los errores de liderazgo del presidente norteamericano, George W. Bush.
"Conocemos todas sus conversaciones", asegura una de las fuentes citadas por el periodista estadounidense y que ha estado involucrada en el operativo de inteligencia llevado a cabo por la Administración norteamericana en Irak para conocer todos los movimientos efectuados por los dirigentes iraquíes.
El libro, que sale a la venta el próximo lunes pero ha sido adelantado por el diario 'Washington Post' y la cadena de noticias 'Fox TV', es el cuarto que Woodward dedica al actual presidente norteamericano y, según ambos medios, es menos crítico con Bush que el anterior, 'Estado de negación', que se convirtió en un éxito de ventas en Estados Unidos.
En sus 487 páginas Woodward desgrana las más de 150 entrevistas realizadas, dos de ellas al presidente Bush y el resto con miembros del equipo de seguridad nacional del presidente, subdirectores y otros altos cargos de los servicios de inteligencia, diplomáticos y militares. Con 'La guerra desde dentro: Historia secreta de la Casa Blanca 2006-2008' ('The War Within: A Secret White House History 2006-2008') pone en duda la capacidad de liderazgo de Bush.
Según el libro, el comandante de las fuerzas armadas estadounidenses en Irak entre 2004 y 2007, el general George Casey cree que el principal problema en Irak es que Bush no entiende la naturaleza de la guerra en Irak y que el presidente se había centrado excesivamente en el número de muertos.
"Casey hace mucho tiempo que había llegado a la conclusión de que el gran problema de la guerra era el propio presidente", escribe Woodward, quien añade que Casey "le dijo a un compañero en privado que tenía la impresión de que Bush reflejaba el ala más radical del periódico republicano porque le decía '¡mata a los bastardos!, ¡Mata a los bastardos y tendrás éxito!'".
LOS REPUBLICANOS RECONOCÍAN EN PRIVADO QUE ESTABAN COMETIENDO ERRORES
Además, según el periodista, famoso por destapar el 'Watergate' junto a Carl Bernstein, cuando la situación en Irak se encontraba más deteriorada, durante el verano de 2006, los republicanos reconocían en privado que la estrategia de entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes y traspasar la gestión del país al nuevo Gobierno de Al Maliki era un error, al tiempo que en público mantenían que sus tropas estaban "ganando".
En general, el libro indica que Bush actuó de dos maneras diferentes para hacer frente a la violencia sectaria. Por un lado, retrata la lentitud para reaccionar por parte la administración Bush y, por otro, una vez que se decidió mandar un contingente de tropas mayor, decidió el envío de cinco brigadas adicionales a pesar de que varios de sus consejeros de seguridad nacional, entre ellos Stephen J. Hadley, habían recomendado el envío de dos.
Octubre de 2006 fue uno de los más sangrientos desde que las tropas estadounidenses invadieron Irak, con más de 1.400 incidentes mortales en tan sólo una semana. En febrero de 2007, en contra de lo recomendado por sus consejeros, Bush consiguió que el Congreso aprobase el envío de las cinco brigadas, formadas por más de 20.000 soldados.