WASHINGTON, 22 Oct. (EP/AP) -
El presidente estadounidense, George W. Bush, revisó este sábado la estrategia de sus tropas en Irak con sus altos mandos militares y consejeros de seguridad nacional en una reunión, tras la que dejó entrever no habría cambios relevantes en la estrategia en una guerra cada vez menos popular y tras la que reveló que "el objetivo es la victoria".
"Nuestra meta en Irak es clara y sin cambios: Nuestra meta es la victoria. Lo que está cambiando son las tácticas para lograr esa meta", señaló Bush en su alocución radiada semanal.
Bush comentó que esta semana habló con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, en el que ambos trataron "el reciente aumento de actos violentos en el país". "Los ataques han aumentado significativamente durante las primeras semanas del Ramadán, el mes sagrado de la religión musulmana", admitió.
Para Bush, existen varios motivos para explicar el aumento de los actos violentos. "Un motivo es que las fuerzas de la coalición y de Irak han estado realizando operaciones contra blancos específicos para proteger a Bagdad. Las fuerzas iraquíes y estadounidenses, lado a lado, han operado en las zonas más violentas de la ciudad para desestabilizar a Al-Qaida, capturar a combatientes enemigos, hacer redadas contra los fabricantes de dispositivos explosivos improvisados y desarticular a los escuadrones de la muerte", argumentó.
Pese a que el mandatario no reveló cambios relevantes en su proceder, sí dijo que "lo que está cambiando son las tácticas usadas para lograr el objetivo". "Nuestros comandantes en el terreno están modificando constantemente su estrategia para adelantarse al enemigo, particularmente en Bagdad. Recientemente, el General Peter Pace, el jefe del comando conjunto, lo puso de la siguiente manera: 'Desde el punto de vista militar, cada día es un día de reevaluación'. Tenemos una estrategia que nos permite ser flexibles y adaptarnos a circunstancias cambiantes", señaló.
"Hemos cambiado la manera en que entrenamos a las Fuerzas de Seguridad de Irak. Hemos cambiado la manera en que prestamos ayuda para la reconstrucción de zonas donde se ha eliminado la influencia terrorista. Y continuaremos siendo flexibles y haremos todos los cambios necesarios para prevalecer en esta lucha", añadió Bush.
Además, el dirigente aseguró que "los terroristas están tratando de influenciar la opinión pública" de Estados Unidos. "Tienen una sofisticada estrategia de propaganda. Saben que no pueden vencernos en la batalla, por lo que realizan ataques que atraigan la atención, con la esperanza de que las imágenes de violencia desmoralicen a nuestro país y nos obliguen a retirarnos", aseveró.
"Llevan consigo cámaras de video, y filman sus atrocidades y las transmiten por Internet. Envían imágenes fotográficas y de video por correo electrónico a cadenas de televisión por cable en el Medio Oriente, como Al-Jazeera, y les dan instrucciones a sus partidarios para que envíen los mismos materiales a periodistas, autores y líderes de la opinión pública en Estados Unidos", dijo.
Asimismo, Bush se mostró tajante al afirmar que "sólo hay una cosa" que no hará: "No retiraremos a nuestras tropas del campo de batalla antes de que se haya cumplido la misión". "En Washington hay quienes argumentan que emprender la retirada de Irak haría que estuviéramos más seguros. No estoy de acuerdo. Retirarnos de Irak permitiría que los terroristas obtuviesen un nuevo refugio desde el cual lanzar nuevos ataques contra Estados Unidos", señaló.