MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente de Irak, Tareq al Hashemi, ha desmentido que vaya a quedarse en Arabia Saudí, donde se encuentra en estos momentos tras viajar desde Qatar, y ha asegurado que regresará a Irak "en cuanto finalice su gira por los países árabes".
El vicepresidente ha estado recluido en el Kurdistán iraquí, su región de origen, desde que a mediados de diciembre --coincidiendo con la salida de las tropas de Estados Unidos del país-- un tribunal emitiese una orden de detención contra él acusándole de dirigir milicias armadas contra la población chií.
Al Hashemi, uno de los políticos suníes más importantes del país, ha rechazado esta acusación y ha asegurado que se trata de una maniobra del primer ministro chií, Nuri al Maliki, para apartarle del poder aprovechando la tradicional tensión existente entre las distintas confesiones musulmanas.
El vicepresidente viajó el domingo a Qatar en un viaje que fue calificado por los medios qataríes como "visita oficial" en la que supone su primera salida al extranjero desde que se emitió la orden de arresto. Bagdad pidió que extraditen a Al Hashemi al país.
Al Hashemi ha recalcado que "no abandonará Irak" y ha dicho que lo que sus rivales políticos quieren es que abandone su tierra, según ha informado la agencia de noticias iraquí NINA.
Varios países de Oriente Próximo con dirigentes suníes, como Qatar y Arabia Saudí, ven al Gobierno del chií Al Maliki como una amenaza para sus intereses. El jefe de la Inteligencia saudí, el príncipe Muqrin, aseguró en 2008 que Al Maliki es "un iraní cien por cien", según un cable estadounidense publicado por Wikileaks.
La orden de detención contra Al Hashemi ha provocado una crisis política en Irak que amenaza con acabar con el pacto de Gobierno que existe actualmente entre los kurdos, chiíes y suníes.