TOKIO 18 Jul. (EP/AP) -
Japón se mostró hoy dispuesto a enviar soldados de pacificación a Irak cuando la situación de seguridad haya mejorado, señaló hoy el ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, un día después de que las últimas tropas niponas salieran de Irak después de dos años y medio de presencia en este país.
"No puedo dilucidar en este punto cuando mejorará la (situación de) seguridad para poder enviar una misión de pacificación. Pero creo que deberíamos considerar el tomar esa dirección en el futuro", declaró Taro a la prensa.
El último grupo de soldados japoneses desplegados en Irak llegó ayer a Kuwait procedente del sur iraquí, completando así el mayor y más peligroso despliegue de tropas niponas fuera de su territorio después de la Segunda Guerra Mundial.
Unos 220 soldados aterrizaron en la base militar kuwaití Ali Al Salem Air procedentes de la ciudad de Samawa a bordo de aviones de transporte C-130 a primera hora de la tarde. Este contingente era el último de los alrededor de 600 militares japoneses que fueron desplegados en Samawa para distribuir agua y asistir en otras tareas humanitarias. Los soldados regresarán a Japón en una semana.
El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, estimó desde San Petersburgo --donde ayer concluyó la cumbre del G8-- que las fuerzas terrestres japonesas "han completado valientemente su misión y ahora se retiran a salvo hacia Kuwait".
"Realizamos nuestras tareas humanitarias y de reconstrucción sin lanzar un solo disparo; de hecho, sin apuntar a nadie con un arma. Nuestra misión ha sido muy altamente valorada por los iraquíes", se congratuló Koizumi.