Irak/Siria.- Talabani inicia la primera visita a Siria de un líder iraquí en casi 30 años

Actualizado 14/01/2007 16:41:08 CET

DAMASCO, 14 Ene. (EP/AP) -

El presidente iraquí Jalal Talabani viajo hoy domingo a Siria, en una visita histórica que podría acercar a su país al final de la violencia y ofrecerle a Siria una posibilidad de aliviar su aislamiento, y para convertirse además en el primer presidente iraquí que visita Siria en casi tres décadas.

El antecesor de Saddam Hussein, Ahmaed Hassan al Bakr, viajó a Damasco en 1979, cuando ambos países, gobernados por el Partido Baath, incluso llegaron a considerar fusionarse en una sola nación.

La visita de Talabani tiene lugar pocos días después que el presidente estadounidense George W. Bush criticara a Siria y su aliado Irán por su presunto apoyo a los insurgentes iraquíes. En un discurso del miércoles en el que reveló su nueva estrategia en Irak, Bush prometió emprender acciones militares para interrumpir los suministros que llegan a Irak desde Siria e Irán.

Sin embargo, el legislador Mahmud Othman, estrechamente relacionado con Talabani, expresó que la visita del líder iraquí a Siria no es para desairar a Bush. Fue planeada durante casi un año, aunque su fecha se concretó hace dos semanas, declaró desde Bagdad.

"El momento podría parecer algo delicado después de lo que dijo Bush", manifestó Othman, de la etnia kurda, en una entrevista telefónica. "Pero nuestros intereses son diferentes a los de Estados Unidos. La enemistad entre Estados Unidos y Siria e Irán no beneficia a la situación en Irak".

Las autoridades estadounidenses e iraquíes han denunciado en reiteradas oportunidades que Siria permitía que los milicianos utilicen su territorio para infiltrarse en Irak y sumarse a la insurgencia suní. Damasco rechaza las acusaciones y sostiene que los iraquíes y los estadounidenses no han tomado suficientes medidas para custodiar su lado de la frontera.

Se espera que Talabani analice el tema de la frontera con el presidente sirio Bashar Assad, con la esperanza de que Damasco se comprometa a tomar más medidas para frenar el paso de milicianos.

Las relaciones de Siria con Egipto, Arabia Saudí y Jordania, aliados de Estados Unidos, han permanecido frías en parte porque esas naciones consideran que los sirios alientan los intereses iraníes en el mundo árabe.