Archivo - El portavoz de Exteriores iraní, Ismaeil Baqaei - Europa Press/Contacto/Foad Ashtari - Archivo
MADRID 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades iraníes han convocado este miércoles al embajador de Reino Unido en Teherán, Hugo Shorter, para protestar por considerar a la Guardia Revolucionaria como una amenaza a la seguridad nacional del país y un día después de que el Gobierno británico haya hecho lo mismo con el representante iraní en Londres.
El viceministro de Exteriores del país asiático, Alireza Yousefi, ha sido el encargado de recibir a Shorter, para trasladarle su "enérgica protesta" ante lo que ha calificado de "acto hostil" contra la República islámica.
La medida ha sido tomada en respuesta a la inclusión de la Guardia Revolucionaria en el ámbito de aplicación de la Ley de Seguridad Nacional, que permite a las autoridades británicas perseguir con nuevos poderes a este cuerpo al quedar equiparado a los servicios de inteligencia extranjeros, lo que Teherán ve "injustificado", según recoge la agencia de noticias iraní Tasnim.
En virtud de esta legislación, las personas que hayan apoyado a la Guardia Revolucionaria podrían enfrentarse a condenas de hasta 14 años de cárcel, y a cadena perpetua aquellas acusadas de perpetrar actos de sabotaje en nombre de este mando del Ejército iraní.
"Tomaremos todas las medidas necesarias para proteger al pueblo británico. No se tolerarán las amenazas procedentes de estados extranjeros, y las medidas que hemos adoptado esta semana --entre ellas, la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en virtud de las nuevas competencias en materia de amenazas estatales-- tienen por objeto desenmascarar y frustrar los esfuerzos de quienes actúan a sus órdenes", señaló entonces Downing Street.
La protesta de Irán llega también un día después de que el Ministerio de Exteriores británico haya convocado al encargado de negocios iraní, Ali Nasimfar, por el supuesto papel de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria en la dirección de grupos afines para que llevaran a cabo una serie de ataques en toda Europa entre los meses de marzo y mayo.