Actualizado 30/05/2007 22:05 CET

Irán.- Lariyani dice que "el lenguaje de la fuerza" no dará frutos y que Irán negociará el tiempo necesario

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El máximo negociador iraní para la cuestión nuclear, Ali Lariyani, advirtió hoy de que "el lenguaje de la fuerza" no dará frutos y manifestó la disposición de su país a participar "en cualquier negociación, en cualquier momento" durante el tiempo necesario para llegar a una solución concreta del contencioso.

"Desafortunadamente, en la arena internacional se ha visto prevalecer el lenguaje de la fuerza", declaró Lariyani a los periodistas a su llegada al aeropuerto de Barajas, en Madrid, donde mañana se reunirá con el alto representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana. "Sin embargo, necesito decir que este tipo de enfoques no van a dar ningún fruto", afirmó.

En este sentido, Lariyani consideró que hay "lecciones que aprender del pasado", ya que este camino "no está llevando a ningún resultado". Así, optó por continuar con un diálogo que pueda dar lugar a negociaciones, al manifestar su "disposición a participar en cualquier negociación, en cualquier momento, sin ninguna precondición para llegar a una solución concreta".

El negociador aseguró que, "libre de ninguna condición", Irán comenzará las negociaciones, donde podría discutirse "cualquier idea". Esta mañana, antes de abandonar Teherán, Lariyani rechazó el congelamiento de la producción de uranio enriquecido como paso previo al inicio de negociaciones. En Madrid, consideró que hay "algunos países" que están estableciendo precondiciones "que no permiten comenzar las negociaciones".

"Nuestros esfuerzos están dirigidos a un resultado", dijo, que es llegar a una conclusión sobre el contencioso "lo antes posible". Para ello, las autoridades iraníes están dispuestas a emplear "el tiempo necesario" en sus conversaciones con Solana.

En sus declaraciones a los periodistas, Lariyani volvió a insistir en que Irán no quiere el arma nuclear y manifestó la disposición de Teherán de "dar las garantías necesarias" para así demostrarlo. En este sentido, consideró que el comportamiento de su país en el pasado "es una viva demostración" de la falta de interés de Irán en fabricar la bomba atómica.

Asimismo, Lariyani vio con buenos ojos "la oportunidad de tener la presencia de otros países, como Francia, en estas negociaciones". Como muestra de la "transparencia y la lógica" que Irán ha ofrecido, "la participación de cualquier otro país es bienvenida", afirmó.

Previamente, el responsable iraní elogió "la visión progresista" del Gobierno español en la cuestión y destacó que ambos países han mantenido "muchas conversaciones y contactos en el pasado".

Lariyani se reunirá mañana con Solana en la Quinta del Pardo, en el marco de los encuentros que ambos vienen manteniendo en los últimos meses. La última reunión se produjo en Ankara hace seis semanas. Según explicó el negociador, en esta ocasión se pusieron sobre la mesa "nuevas ideas" que podrán continuar siendo discutidas en Madrid.

Según explicaron fuentes de la Embajada iraní en Madrid, está previsto que, si el encuentro de mañana "va bien", Lariyani y Solana se reúnan nuevamente el viernes por la mañana. Ese mismo día llegará a Madrid la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, quien se reunirá con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos. Sin embargo, según Lariyani, "no está en el programa" un posible encuentro con Rice.

CONVERSACIONES SOBRE IRAK

Por otra parte, el negociador iraní, preguntado por los periodistas, se refirió a las recientes conversaciones mantenidas con las autoridades estadounidenses en relación a la situación en Irak. Así, señaló que esta cuestión y la iraní son "dos asuntos diferentes".

A este respecto, explicó que "las negociaciones con los norteamericanos se refieren a la seguridad iraquí, un grave asunto relacionado con un país vecino, que ha sido el resultado de la ocupación durante los últimos cuatro años". Lariyani precisó que, ante las repetidas peticiones del Gobierno iraquí y la Administración estadounidense, se decidió utilizar "el potencial iraní" para mejorar la situación.