Irán rechaza las acusaciones de Bahréin tras la explosión en un oleoducto cerca de Manama

Actualizado 13/11/2017 4:43:49 CET

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Irán ha rechazado este domingo la acusación de Bahréin contra el país por su supuesta responsabilidad en la explosión registrada el viernes en un oleoducto cerca de la capital del país, Manama.

"Aparentemente, lo único que se ha enseñado a los funcionarios bahreiníes tras cualquier incidente es a balbucear acusaciones contra Irán", ha dicho el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Bahram Qassemi, según ha informado la cadena de televisión iraní Press TV.

En sus declaraciones, ha dicho a Bahréin que "la era de afirmaciones delirantes y mentiras (...) ha terminado", resaltando que "Irán siempre ha dicho que la estabilidad y la seguridad en los países vecinos es la de Irán".

El sábado, el Ministerio del Interior de Bahréin afirmó que la explosión fue "un acto de sabotaje y un peligroso acto de terrorismo para perjudicar los intereses de la nación y la seguridad de su pueblo".

"Los atentados terroristas de los que hemos sido testigos recientemente en el país son perpetrados a través de contacto directo y a las órdenes de Irán", agregó el ministro del Interior bahreiní, el jeque Rashid bin Abdulá al Jalifa.

El fuego provocado por la explosión ha sido ya controlado, aunque la empresa estatal petrolera de Bahréin, Bapco, ha suspendido el bombeo de petróleo en ese oleoducto, ha informado Protección Civil.

El incidente ha ocurrido cerca del pueblo de Buri, a unos 15 kilómetros de Manama. Los vecinos del pueblo han sido evacuados por seguridad.

También Arabia Saudí ha suspendido el bombeo de petróleo hacia Bahréin. "El ataque contra el oleoducto (...) ha precedido a la suspensión del bombeo de petróleo al estado de Bahréin", ha explicado el Ministerio saudí de Energía, Industria y Recursos Minerales.

El país ha acusado en numerosas ocasiones a Irán de estar detrás de estos ataques contra las fuerzas de seguridad, si bien Teherán ha rechazado cualquier participación, reclamando a las autoridades mayor apertura democrática.

Bahréin, aliado de Estados Unidos y las monarquías del Golfo, ha reprimido violentamente las protestas prodemocráticas de 2011. En dicho contexto, impuso la Ley de Seguridad Nacional en marzo de ese año, lo que conllevó la entrada de tropas saudíes y emiratíes en el país para aplastar las protestas.

La oposición ha denunciado en reiteradas ocasiones las medidas violentas utilizadas por las fuerzas de seguridad y ha afirmado que han fallecido más de cien personas desde el inicio de las protestas, la mayoría de ellas por inhalación de gases lacrimógenos y atropellos de vehículos policiales.

Desde el inicio de las manifestaciones, cientos de personas han sido condenadas a penas de cárcel por su presunta pertenencia a organizaciones terroristas, así como por participar en manifestaciones o disturbios.