MOSCU 13 Jul. (EP/AP) -
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, consideró hoy que es demasiado pronto para discutir sobre sanciones a Irán, pero dijo que Moscú las consideraría en el futuro si Teherán se niega a adoptar medidas para reducir la preocupación internacional al sobre su programa nuclear, según informan las agencias rusas.
Los comentarios de Lavrov reflejan la cautela de las autoridades rusas en su intento por buscar un frente común con los países occidentales sin enfadar a Irán. El ministro hizo estas declaraciones a su regreso de la reunión de París en la que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania acordaron ayer enviar a Irán de nuevo al máximo órgano de Naciones Unidas para un posible castigo.
La posibilidad de sanciones contra Irán en este momento es "una cuestión hipotética", señaló Lavrov, citado por Interfax. "Cuando entendamos que la situación no puede resolverse, entonces lo pensaremos", añadió, según RIA-Novosti. Al mismo tiempo, subrayó que las sanciones no deberían imponerse como castigo, sugiriendo que Moscú podría oponerse a sanciones en el Consejo de Seguridad si teme que sólo llevarán a una mayor resistencia por parte de Irán.
"Las sanciones no deben ser un instrumento de castigo", afirmó Lavrov, "sino exclusivamente un instrumento de alcanzar el regreso de Irán a la plena cooperación con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA)", que Moscú considera que debe ser la principal organización en tratar la cuestión nuclear iraní. Asimismo, dijo que el comercio de armas de Rusia con Irán no puede someterse a sanciones, según Interfax.
Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, en una entrevista concedida a la cadena alemana ZDF, también advirtió en contra de las prisas en castigar a Irán por su programa nuclear. "Nosotros creemos que la cuestión no debería llevarse a un punto muerto, a deteriorarla", afirmó.