Israel.- Más de 100.000 personas recuerdan a Rabin doce años después de su asesinato

Actualizado 03/11/2007 23:03:12 CET

TEL AVIV, 3 Nov. (EP/AP) -

Más de 100.000 personas acudieron hoy a la plaza de Tel Aviv en la que fue asesinado hace doce años el entonces primer ministro israelí, Isaac Rabin. Los convocantes aprovecharon también para contra la ceremonia de circuncisión del hijo de su asesino.

La plaza de los Reyes de Israel (hoy plaza de Isaac Rabin) albergaba una manifestación pacifista el 4 de noviembre de 1995 y a ella acudió el primer ministro hebreo. Nada más terminar la marcha un judío ultraortodoxo asesinó a Rabin por la espalda, de un disparo, con la intención de acabar con e proceso de paz bajo el principio de paz por territorios.

El asesino, Yigal Amir, fue condenado a cadena perpetua, pero, a pesar de permanecer en aislamiento, se le ha permitido recibir visitas conyugales de su esposa, con quien se casó cuando ya estaba en prisión. La semana pasada nación un hijo de ese matrimonio y está previsto que mañana se celebre su ceremonia de circuncisión, uno de los ritos más importantes para un bebé judío. Así pues, ese rito coincidirá así con el aniversario del asesinato de Rabin.

Un tribunal rechazó esta semana la petición de Amir de abandonar la cárcel para asistir a la ceremonia, pero permitió que está tenga lugar dentro de la prisión, una decisión que ha levantado muchas ampollas en la sociedad israelí.

"Esta es una manifestación de recuerdo, pero también de protesta", afirmó la hija de Rabin, Dalia Rabin-Pelossof, poco antes del comienzo del acto.

Además, los extremistas judíos y la familia de Amir ha lanzado una intensa campaña para intentar lograr que se conmute la pena al magnicida que podría haber tenido eco entre la sociedad. Un sondeo publicado recientemente indica que aproximadamente una cuarta parte de los israelíes, la mitad de ellos judíos practicantes, creen que Amir debería ser amnistiado en 2015, tras veinte años de cárcel.

La amnistía es una prerrogativa presidencial, pero el actual jefe del Estado hebreo es Shimon Peres, ministro de Exteriores en el Gobierno de Rabin, quien se encontraba a apenas unos metros de distancia cuando el primer ministro fue asesinado. Peres afirmó que Amir no debería ser perdonado, pero hoy tan sólo insistió en la necesidad de honrar el legado de Rabin y seguir el camino de la paz.

Quien sí arremetió contra el asesino fue el ministro de Defensa, Ehud Barak. "El despreciable asesino no se merece ser recordado esta noche. Sólo diré esto: su castigo no será conmutado y las puertas de la prisión le mantendrán encerrado hasta el fin de sus días", declaró.