GINEBRA 20 Jun. (EP/AP) -
Los intentos de admitir a Israel en la organización humanitaria de la Cruz Roja sufrieron hoy un 'impasse' después de que los países musulmanes utilizasen una norma burocrática para bloquear este paso en una conferencia internacional, según informaron los delegados.
La Conferencia Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, inaugurada hoy y que concluirá mañana, estudia varios cambios para poder aceptar el emblema israelí, que ha sido excluido durante seis décadas a pesar de que sí se aceptan los emblemas de la Cruz Roja o la Media Luna Roja.
La versión israelí de la Cruz Roja se llama Maguen David Adom, que quiere decir Escudo de David Rojo, el símbolo que desea utilizar el Estado de Israel para figurar como miembro de pleno derecho en este organismo humanitario internacional.
Sin embargo, los funcionarios de la Cruz Roja organizadores de la conferencia confirmaron que la validez del encuentro ha quedado en tela de juicio después de que una delegación, que no identificó porque la sesión se está celebrando a puerta cerrada, presentase una moción.
"De momento, hemos quedado empantanados", afirmó el portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Ian Piper. Agregó que no cabe ninguna duda de la validez del encuentro, pero que la objeción frenó su desarrollo al obligar a los organizadores a efectuar consultar para responder debidamente.
La conferencia está centrada en la aceptación de un tercer emblema opcional --un cuadrado en blanco festoneado de rojo en una esquina-- que podría ser utilizado en solitario o para enmarcar el Maguen David Adom.
El nuevo emblema --apodado el "Cristal Rojo"-- fue aprobado a pesar de las objeciones de los musulmanes en una conferencia diplomática celebrada el pasado diciembre. Sin embargo, aquél fue sólo un primer paso, y esta conferencia fue convocada para completar la labor.
La ministra suiza de Asuntos Exteriores, Micheline Calmy-Rey, indicó que el propósito de esta conferencia es convertir al movimiento humanitario en verdaderamente universal.
"Todas las partes relevantes, y pienso en particular en la sociedades israelí y palestina, podrán participar finalmente en sus decisiones. Podrán responder a las crecientes necesidades humanitarias en la región de forma más efectiva y coordinada", agregó Calmy-Rey.