ROMA 22 Mar. (EUROPA PRESS) -
El líder del Partido Democrático (PD), Pier Luigi Bersani, ha insistido en que son "la primera coalición" y ha instado al resto de fuerzas políticas a apoyar al nuevo Gobierno, en la reunión que ha mantenido a última hora del jueves con el presidente italiano, Giorgio Napolitano.
"Hemos trasladado al presidente nuestra reflexión, que procede de lo que sentimos que dice el pueblo italiano: la necesidad de un Gobierno y de cambio. Son dos términos inseparables", ha dicho, en la rueda de prensa que ha ofrecido tras su encuentro con el jefe de Estado.
El líder del centro-izquierda ha subrayado que "el PD es la primera fuerza de este país y, por tanto, debe ser la primera coalición" para formar Gobierno, aunque ha aclarado que "no hay un plan B, ni siquiera un plan A". "Solo espero poder tender una mano", ha indicado, en declaraciones recogidas por el diario 'Il Corriere della Sera'.
Bersani ha subrayado el "compromiso" del PD con "la gobernabilidad de Italia" y en este sentido ha instado a la "corresponsabilidad de todas las fuerzas políticas del Parlamento", incluido el partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi, a pesar de que había descartado esta opción. "Sí, necesitamos a todo el Parlamento para apoyar los cambios requeridos", ha aclarado, interrogado por la prensa italiana.
Precisamente, Berlusconi ha defendido este jueves una gran alianza integrada por su coalición de centro-derecha y por la de centro-izquierda como la mejor opción para gobernar el país y afrontar las medidas "urgentes" que son necesarias frente a la crisis.
El jefe del PD ha sido el último en reunirse con Napolitano tras dos días de encuentros maratonianos entre los principales líderes políticos y el presidente para formar Gobierno a partir de los complejos resultados de las elecciones legislativas del 24 y 25 de febrero.
Aunque el partido político más votado fue el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) de Beppe Grillo, la coalición de Bersani sumó más sufragios, por lo que consiguió hacerse con el control de la Cámara de Diputados. El centro-izquierda también fue la opción más votada en el Senado, pero en este caso no alcanzó la mayoría absoluta, complicando con ello la formación de un Gobierno.