TOKIO, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno japonés planea proceder con una propuesta de revisar la Ley Imperial de la Unidad Familiar para permitir a las mujeres que puedan retener su estatus imperial después del matrimonio.
En la actualidad, las mujeres de la familia imperial deben abandonar su estatus cuando contraen matrimonio con miembros externos a la familia.
El director de la Agencia Imperial de la Unidad Familiar, Shingo Haketa, ha expresado su preocupación por el posible descenso del número de miembros de la familia imperial bajo el actual marco legislativo, una preocupación que Haketa ya transmitió el pasado mes al primer ministro nipón, Yoshihiko Noda.
La familia imperial está compuesta por el Emperador Akihito y otras 22 de personas, de las cuales quince son mujeres. Seis de las ocho mujeres solteras van a pasar a la edad adulta.
Bajo la ley actual, el príncipe Hisahito, de cinco años y único nieto del Emperador, es el único miembro de la familia elegible para el trono.
Por estas razones, el Ejecutivo japonés está considerando a día de hoy crear casas dirigidas por mujeres casadas en la familia imperial en pos de garantizar una sucesión imperial estable, algo fundamental para Japón, según subraya la cadena nipona NHK.
Ayer viernes, el secretario general del Ejecutivo, Osamu Fujimura, esgrimió que el asunto de la revisión de la Ley Imperial Familiar no puede ser desatendido, aunque, al mismo tiempo, no requiere ser objeto de un profundo debate.
Numerosas figuras del Ejecutivo de Noda se han mostrado divididos públicamente y han exhortado a todas las partes implicadas a solventar las fricciones entre las distintas corrientes de opinión para, posteriormente, tomar las decisiones pertinentes para establecer cuándo se debe revisar dicho marco legislativo.