Actualizado 14/05/2014 03:37

El jefe del equipo de reconciliación de Al Fatá viaja a la Franja para hablar sobre el futuro Gobierno

MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

El jefe del equipo de reconciliación de Al Fatá, Azzam al Ahmad, ha viajado este martes a la Franja de Gaza para mantener conversaciones directas con altos cargos del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), en el marco de la implementación del acuerdo de reconciliación firmado el 23 de abril entre ambas formaciones.

El portavoz de Al Fatá Fayez Abu Atuyeh ha detallado que las conversaciones se centrarán en la elección de los tecnócratas que encabezarán el futuro gobierno de coalición, según ha informado la agencia palestina de noticias Maan.

El pacto entre Hamás y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) contempla la creación de un gobierno de unidad en un plazo de cinco semanas y la celebración de elecciones seis meses después.

La separación administrativa y territorial de Cisjordania y la Franja de Gaza se produjo en 2007 tras la victoria de Hamás en las elecciones legislativas de 2006.

La victoria del movimiento islámico en los comicios, valorados como justos por lo observadores electorales internacionales, provocó que la comunidad internacional cortara sus ayudas a las autoridades palestinas.

Esto abocó a Al Fatá y a Hamás a unos enfrentamientos que finalizaron con la separación territorial y administrativa de los territorios. Desde entonces, Al Fatá controla Cisjordania --a pesar de no haberse hecho con la victoria en las elecciones-- y Hamás está al frente de la Franja.

El anuncio del acuerdo de reconciliación llevó al Gobierno israelí a suspender unas negociaciones de paz que se acercaban a su fecha límite, fijada para el 29 de abril, sin avances significativos y en medio del estancamiento derivado de la decisión de Tel Aviv de no liberar a un grupo de reos palestinos.

A finales de julio de 2013, y por mediación de Estados Unidos, israelíes y palestinos relanzaron sus conversaciones de paz. Se dieron nueve meses de plazo para llegar a un acuerdo pero, pasado ese periodo, las partes no han logrado ningún avance práctico y el proceso se da por cancelado.