JERUSALÉN 9 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro del Interior jordano, Hussein al Majali, quien encabeza de forma interna la cartera de Exteriores, ha convocado este miércoles al embajador israelí en el país árabe, Daniel Nevo, para protestar por las violaciones israelíes contra la Mezquita de Al Aqsa.
La decisión de Al Majali ha sido tomada apenas horas después de que la cámara baja del Parlamento jordano aprobara de forma unánime una propuesta para solicitar al Gobierno que pida al embajador israelí en Amán que abandone el país.
Asimismo, durante la sesión encabezada por el presidente de la Cámara, Saad Hayel Srour, los diputados también han aprobado que el Gobierno llame a consultas al embajador jordano en Tel Aviv.
"Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa son una 'línea roja' para Jordania en base al patronato que el país extiende sobre los lugares de la ciudad sagrada a musulmanes y cristianos", ha explicado Al Majali.
"Los continuos ataques organizados por parte de colonos (judíos) a los lugares sagrados de Jerusalén indican que su intención es instigar la violencia, dañar la estabilidad en la región y sabotear los esfuerzos para renovar el proceso de paz", ha agregado.
Fuentes del Ministerio de Exteriores israelíes han indicado que la conversación entre Al Majali y Nevo ha sido "de tipo de negocios" pero "muy tensa", según ha informado el diario israelí 'Haaretz'.
Durante las mismas, el ministro jordano ha solicitado al embajador israelí que comunique a su Gobierno que Amán está totalmente en contra de "los actos de violencia de los extremistas judíos en el Monte del Templo", así como de la detención del gran muftí de Jerusalén, el jeque Mohamed Husein.
Las fuerzas de seguridad israelíes arrestaron a primera hora del miércoles a Husein por su presunta vinculación con la "perturbación pública" del martes en un recinto que alberga la mezquita de Al Aqsa y está por encima del Muro de las Lamentaciones judío.
La Policía israelí detuvo a Hussein un día después de un enfrentamiento entre palestinos e israelíes frente a la mezquita de Al Aqsa. El gran muftí de Jerusalén es el custodio de los lugares sagrados musulmanes del Islam.
Tras ser informado de la decisión de Jordania de convocar a Nevo, el presidente israelí, Simon Peres, ha afirmado que "Jerusalén es querida para Israel" y que "la paz con Israel también lo es".
"Quiero decir alto y claro que respetaremos todos los lugares sagrados de todas las religiones y que haremos todo lo posible para protegerlos, tal y como hemos acordado. La par que hemos conseguir es paz para todos los fieles, judíos, musulmanes y cristianos", ha remachado.
ENFRENTAMIENTOS
El incidente comenzó, según el portavoz de la Policía israelí, Micky Rosenfeld, cuando la Policía detuvo a un árabe que quería entrar en la plaza pero se negaba a entregar su carné de identidad. A continuación degeneró en una trifulca en la que fieles musulmanes lanzaron sillas contra visitantes judíos en el lugar, añadió.
Esta versión contradice la facilitada por los medios palestinos, que aseguraron tras el incidente que alrededor de 50 colonos entraron en la mezquita acompañados por miembros del Likud y provocaron a los fieles que se encontraban en el interior.
Las fuerzas de seguridad israelíes prohibieron el acceso a la mezquita a los palestinos que intentaron entrar, hiriendo a una mujer, según esta versión. Asimismo, ocho palestinos sufrieron problemas respiratorios por el lanzamiento de gases lacrimógenos.