La joven saudí que llegó a Tailandia tras huir de su familia se atrinchera en un hotel para no ser deportada

Aeropuerto Internacional Don Mueang, en Tailandia.
REUTERS / JORGE SILVA
Actualizado 07/01/2019 10:36:06 CET

BANGKOK, 7 Ene. (Reuters/EP) -

Rahaf Mohamed al Qunun, la joven saudí que llegó a Tailandia este fin de semana huyendo de su familia, se ha atrincherado este lunes a primera hora en una de las habitaciones del hotel del aeropuerto de Bangkok, la capital del país, en un intento por evitar su deportación a Arabia Saudí.

Estaba previsto que la joven, de 18 años, fuera enviada de vuelta a Kuwait, donde se encontraba con su familia de visita antes de huir a Tailandia, en un vuelo de Kuwait Airways programado para las 11.15 de la mañana (hora local). Sin embargo, ha optado por evitar a toda costa el traslado alegando que su vida corre peligro.

Al Qunun ha explicado a Reuters que huyó de Kuwait mientras se encontraba con su familia de visita y decidió viajar a Tailandia con vistas a trasladarse a Australia, donde pediría asilo dado que su vida corría peligro si volvía con su familia a Arabia Saudí. No obstante, fue retenida al bajarse del avión en Bangkok, la capital tailandesa, y luego informada de que sería enviada de vuelta a Kuwait.

"Mis hermanos, mi familia y la Embajada saudí me estarán esperando en Kuwait", ha dicho la joven mediante una grabación de voz remitida a la agencia. "Me matarán", ha añadido.

Al Qunun ha denunciado que ha sido víctima de abusos "físicos, emocionales y verbales" y que, "durante meses", ha permanecido recluida en una casa. "Mi vida corre peligro. Mi familia amenaza con matarme por las cosas más triviales", ha señalado.

La joven ha denunciado que no le dejan seguir con su educación, ni tampoco conducir o viajar, por lo que se siente "oprimida".

"Se ha atrincherado en una habitación y dice que no se irá hasta que pueda pedir asilo o reunirse con un representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)", ha señalado el subdirector para Asia de Human Rights Watch (HRW), Phil Robertson, en su cuenta de Twitter.

TAILANDIA SE JUSTIFICA

Las autoridades migratorias tailandesas han insistido en que la joven no pudo entrar en el país a su llegada el sábado por la noche dado que carecía de los documentos necesarios para obtener un visado. El Ministerio de Exteriores saudí, por su parte, también se ha desmarcado y ha negado que la Embajada le hubiese confiscado el pasaporte.

El responsable de la oficina de inmigración de Tailandia, Surachate Hakparn, ha acusado a la joven de "exagerar" y ha justificado su interceptación: "Huyó de su familia en Arabia Saudí y llegó a Tailandia, pero no tenía los documentos necesarios para entrar".

HRW ha destacado la importancia de no deportarla a Arabia Saudí. "Las autoridades de Tailandia deben detener de inmediato la deportación y permitir que continúe su viaje a Australia o que permanezca en el país para que pueda solicitar protección como refugiada", ha expresado en un comunicado el director de la organización para Oriente Próximo, Michael Page.

ACNUR también ha recordado en un comunicado la obligación de respetar los principios de asilo y de no devolución y ha asegurado que miembros de su oficina en Bangkok están intentando reunirse con Al Qunun.

Contador