Un juez suspende dos semanas la publicación de dos periódicos de Kuwait

Publicado 20/04/2014 21:43:01CET

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal kuwaití ha suspendido durante dos semanas la publicación de los periódicos 'Al Watan' y 'Alam al Yun' por informar sobre una grabación en la que supuestamente se habla sobre un plan para derrocar a la monarquía que gobierna el país.

"El Ministerio de Información da cuenta de que ha sido informado de una decisión judicial por la que se suspende a los periódicos 'Al Watan' y 'Alam al Yun' durante varias semanas por incumplir la prohibición de publicar información sobre el caso 1241/2013", informa la agencia de noticias oficial, KUNA.

"El Ministerio ha insistido en que la suspensión de los dos periódicos se debe a la publicación de artículos y opiniones sobre el caso, lo que podría afectar a las investigaciones de la Fiscalía y podrían perjudicar los intereses nacionales", añade la nota.

El director de 'Al Watan', el jeque Jalifa Alí al Jalifa al Sabá, miembro de la familia real, ha argumentado en declaraciones a Reuters que "no hemos hablado de la grabación más que otros periódicos". "Es un gran error legal", ha añadido, al tiempo que ha anunciado que recurrirán la medida y que seguirán actualizando su web, aunque el periódico no se publique en papel desde este lunes.

También el director de 'Alam al Yun', Abdulhamid al Daas, ha confirmado que han recibido la notificación de la sanción y que no publicarán en papel durante dos semanas. 'Alam al Yun', a diferencia de 'Al Watan' está considerado afín a la oposición. En la portada de este domingo, informa de "un levantamiento contra el cierre del periódico" y recoge declaraciones de políticos y periodistas contra la suspensión, que ya se preveía.

El escándalo surgió en diciembre, cuando un expresidente del Parlamento pidió una investigación sobre los mensajes publicados en Twitter sobre esta grabación. Desde entonces el caso se trató profusamente en los medios de comunicación, hasta que en un comunicado procedente de la oficina del propio emir, el jeque Sabá al Ahmad al Sabá, se pidió no debatir más la cuestión.