Imagen de una protesta en Bratislava tras la muerte del periodista Jan Kuciak. - REUTERS / RADOVAN STOKLASA - Archivo
BRATISLAVA, 18 Dic. (Reuters/EP) -
El juicio de este jueves contra un empresario y otros tres acusados por el asesinato del periodista de investigación Jan Kuciak y su novia pone a prueba el sistema judicial y político eslovaco, meses antes de las elecciones generales que tendrán lugar en febrero.
El asesinato de Jan Kuciak y Martina Kusnirova provocó manifestaciones masivas en el país en contra de la corrupción, que acabó con la dimisión del exprimer ministro Robert Fico y su ministro del Interior, Robert Kalinak, así como el jefe de la Policía, Tibor Gaspar.
En la audiencia preliminar de este jueves, los jueces fijarán una fecha para la audiencia principal o pedirán pruebas adicionales a los fiscales.
Kuaciak y Kusnirova fueron asesinados a tiros en su casa, situada a las afueras de Bratislava. Este hecho se produjo además cuatro meses después del asesinato de otra periodista de investigación en un país de la Unión Europea, Daphne Caruana Galizia, que fue asesinada en Malta.
Los fiscales sostuvieron que el empresario Marian Kocner, que fue objeto de un reportaje sobre corrupción del periodista, habría acordado su asesinato. Kocner y sus dos presuntos cómplices se declararon no culpables, mientras que el cuarto sospechoso confesó el tiroteo, según ha informado la televisión pública RTVS citando a fuentes policiales. Un quinto hombre confesó haber facilitado el asesinato, tras llegar a un acuerdo con los fiscales para actuar como un testigo.
La Fiscalía eslovaca detalló que además de Marian Kocner, que figura como principal sospechoso, están imputados Alena Zsuzsova, Tomas Szabo y Miroslaav Marcek. Todos ellos se exponen a penas de entre 25 años y cadena perpetua por el doble asesinato.
RELACIÓN ENTRE KOCNER Y FUNCIONARIOS
El caso está considerado como una prueba para la independencia del sistema judicial y policial eslovaco después de que la investigación mostrara la relación personal y empresarial entre Kocner y diversos funcionarios de seguridad.
Grigorij Meseznikov, del Instituto de Asuntos Públicos con sede en Bratislava, ha afirmado a Reuters que el juicio será seguido de cerca en Eslovaquia y en el extranjero por las personas que esperan que cesen los acontecimientos que desencadenaron las protestas y la dimisión del primer ministro, el ministro de Interior y el jefe de la Policía.
"El juicio puede cerrar parte del proceso pero los eslovacos reclamarán un cierre simbólico de una era que ha permitido a Kocner crecer de cara a las elecciones de febrero", ha afirmado.
Los fiscales aseguraron en agosto haber encontrado decenas de miles de mensajes del teléfono de Kocner, donde se podía ver su relación con "representantes del Estado y del sistema judicial". Las nuevas revelaciones conllevaron las dimisiones de altos cargos en las últimas semanas, incluida la del vicepresidente del Parlamento eslovaco, un viceministro, dos fiscales y un juez, aunque todos ellos negaron cualquier relación con estos asesinatos.
La coalición de tres partidos liderada por Fico, que estaba al frente del Ejecutivo, ha seguido en el poder con Peter Pellegrini al frente, el cual procede del partido Smer, que sigue liderando el mismo Fico. Aunque ha perdido apoyo, sigue encabezando las encuestas de opinión, si bien los partidos de la oposición podrían quitarle el poder en las próximas elecciones del 29 de febrero.
Por su parte, Estados Unidos impuso sanciones la semana pasada a seis empresas propiedad de Kocner por abusos de Derechos Humanos y corrupción.