Actualizado 19/04/2007 20:47 CET

Kirguistán.- La Policía utiliza gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a miles de manifestantes

((Esta noticia sustituye a la anterior sobre el mismo tema))

BISHKEK, 19 Abr. (EP/AP) -

La Policía de Kirguistán utilizó hoy gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a miles de opositores que se manifestaban en la capital, Bishkek, para exigir la renuncia del presidente, Kurmanbek Bakiyev.

Aproximadamente 7.000 personas se concentraron ante las oficinas del mandatario, situadas en el centro de la ciudad, cumpliéndose así el noveno día consecutivo de protestas contra el Gobierno. Algunos manifestantes provocaron a los efectivos policiales ondeando banderas, mientras que otros les tiraban piedras y botellas de plástico.

Así pues, cientos de policías desplegados alrededor del edificio presidencial arrojaron como respuesta gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, actuación que forzó a huir a la multitud.

A primera hora de esta mañana, el líder de la oposición Omurbek Tekebayev declaró a los medios de comunicación que les estaba resultando complicado contener a "la juventud radical" durante las concentraciones y protestas.

Bakiyev fue elegido presidente después de que su antecesor, Askar Akayev, fuera expulsado del poder en marzo de 2005. No obstante, el nuevo Gobierno ha sido acusado de corrupción. La semana pasada, cientos de opositores instalaron tiendas en la principal plaza de Bishkek y dijeron que no se moverían mientras el mandatario no renunciase.

Muchos de estos manifestantes proceden de las regiones del norte de Kirguistán, donde viven muchos líderes opositores, pero en la capital se cree que también están llegando grupos del sur para respaldar al presidente.