BRUSELAS, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los representantes de Serbia y Kosovo se detallaron mutuamente sus propuestas para lograr una solución al estatus definitivo de la provincia serbia en la reunión que mantuvieron hoy en Bruselas, donde Belgrado explicó los términos de una mayor autonomía y Pristina profundizó en el establecimiento de buenas relaciones entre dos estados independientes. Las partes acordaron volver a encontrarse cara a cara el 22 de octubre en Viena.
Según la declaración de la Troika difundida al término del encuentro, "Belgrado describió más en detalle su propuesta de autonomía para Kosovo dentro de Serbia", mientras que Pristina "profundizó en sus propuestas de una cooperación y amistad entre dos estados independientes y sobre la plena aplicación de los derechos de las minorías". "Cada una de las partes hizo y respondió preguntas a la otra", explicó el texto.
Por otra parte, serbios y kosovares se reafirmaron en su compromiso del 30 de agosto en Viena de "refrenar cualquier acto provocativo o declaraciones que pudieran minar la seguridad y la estabilidad de la región o del proceso de la Troika" del Grupo de Contacto, formado por el embajador por la UE, Wolfgang Ischinger, el embajador por Estados Unidos, Frank Wisner, el embajador por Rusia, Alexander Botsan-Kharchenko por Rusia.
Durante el encuentro de hoy, la troika también manifestó su "esperanza" de que las elecciones que tendrán lugar en Kosovo el 17 de noviembre "se desarrollen con la plena participación de todas las comunidades".
Serbia y Kosovo se reunieron este domingo en Bruselas por segunda vez cara a cara para continuar las negociaciones sobre el futuro estatus de Kosovo, en un encuentro que fuentes del Consejo de la UE apuntaron que duró más de lo previsto, lo que puede considerarse, indicaron, como un "signo positivo".
La delegación serbia estuvo encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Vuk Jeremic, y el ministro para Kosovo, Slobodan Samardzic. La kosovar, por el presidente, Fatmir Sejdiu, y el primer ministro, Agim Ceku.
La jornada comenzó con un primer encuentro entre los tres embajadores para preparar la reunión posterior, en la que serbios y kosovares volvieron a hablar cara a cara de las propuestas para el futuro de Kosovo que se presentaron en Nueva York en el mes de septiembre, las detallaron y se respondieron mutuamente a las preguntas que formuló cada una de las partes.
Al término de esta reunión, la troika se reunión en bilateral con la delegación de Serbia y, posteriormente, con la de Kosovo "para discutir posibles áreas de acuerdo en las posiciones de las partes", explicó la declaración final.
REUNIÓN EN VIENA
En ella los embajadores señalaron que "la troika trata de ser proactiva para ayudar a las partes a encontrar un acuerdo sobre el estatuto de Kosovo, en particular trabajará con las partes para identificar las áreas de perspectivas comunes que podrían abrir el camino hacia una solución", algo que seguirán intentando en la reunión del 22 de octubre en Viena.
Después de este nuevo encuentro habrá un "calendario intensivo" de reuniones "cara a cara" en las siguientes semanas ya que, según recordó la troika, el proceso de negociación que ella coordina terminará con el informe que el Grupo de Contacto presentará el 10 de diciembre al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
En este sentido, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, esperó que sea posible que sea posible el acuerdo antes del 10 de diciembre. "Tenemos que pensar que sí", dijo tras incorporarse brevemente al encuentro que en ese momento celebraban la troika con las delegaciones serbia y kosovar.
Afirmó que esta fecha "se fijó hace tiempo y realmente espero que el proceso empiece a moverse". Añadió que "he visto a la troika muy comprometida" y le aseguró el "pleno apoyo de la UE, porque para nosotros es un problema muy, muy importante que tiene que encontrar una solución".
Por su parte, el embajador Ischinger esperó esta mañana antes de que diera comienzo la reunión que "hoy las dos partes quieran volver hacia la otra y explicar en detalle sus propuestas respectivas", aunque dijo no saber si lo que cada una presente "contiene elementos de mejora o para crear más oportunidad para un compromiso".
Añadió que "hemos encontrado algunos elementos positivos, no voy a decir que no hay nada, pero es cierto que no hemos visto suficiente". "Tenemos que reconocer el hecho de que hay bastante distancia que cubrir si queremos tener un acuerdo y esto requiere decisiones difíciles para ambas partes", advirtió el embajador.