El líder huthi dice que la muerte de Salé ha evitado una gran conspiración extranjera en Yemen

Discurso del líder huthi, Abdulmalik Badredin al Huthi
REUTERS / KHALED ABDULLAH
Actualizado 04/12/2017 16:41:49 CET

SANÁ, 4 Dic. (Reuters/EP) -

El líder de los rebeldes huthis, Abdulmalik al Huthi, ha calificado de "excepcional e histórica" la muerte este lunes del expresidente Alí Abdulá Salé, que ha fallecido a manos de milicianos de su grupo armado, y ha defendido que con ello se ha evitado una conspiración extranjera.

Al Huthi ha felicitado a los yemeníes "en este día histórico, excepcional y magnífico en el que la conspiración de la traición ha fracasado". "Este es un día negro para las fuerzas de la agresión", ha añadido, en aparente referencia a la coalición militar que lidera Arabia Saudí y que apoya al Gobierno del presidente Abdo Rabbu Mansur Hadi.

Según Al Huthi, el levantamiento de las fuerzas leales a Salé contra los huthis, con los que habían estado aliados durante los dos últimos años, era la mayor amenaza a la que se había enfrentado el país pero ha sido derrotada en tres días.

Así, ha sostenido que su movimiento, cuyos miembros son de la corriente zaidí del chiísmo, mantendrá el sistema republicano en el país y que no buscará venganza contra el partido de Salé. "El problema no es con el Congreso General del Pueblo (CGP) como partido o con sus miembros", ha asegurado.

Por otra parte, ha dicho que el lanzamiento de un misil anunciado por su grupo hacia Emiratos Árabes Unidos durante el fin de semana fue un mensaje contra sus enemigos, aconsejando en contra de la inversión extranjera en este país y en Arabia Saudí mientras continúe su campaña en Yemen.

Las fuentes del CGP consultadas por Reuters han indicado que Salé ha muerto al sur de Saná junto con el secretario general adjunto de la formación, Yasir al Awadi. Por su parte, fuentes de los huthis han precisado que combatientes han detenido su vehículo blindado con un cohete RPG y luego le han rematado a tiros.

Inicialmente, se había informado de que los huthis habían hecho saltar por los aires la residencia del expresidente en Saná. Tras ello, habían circulado informaciones enfrentadas sobre su suerte y fuentes del partido habían llegado a desmentir su muerte.