Aurelio Jumi, Virgeliana Chará y Leyner Palacios, en rueda de prensa
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 14 marzo 2017 14:36

Reclaman al Gobierno "inclusión social" y le recuerdan que la paz no solo es el abandono de las armas sino la restauración de los DDHH

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Tres líderes de comunidades colombianas han alertado este martes de que la salida de los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de los territorios que controlaban ha dado paso a un aumento de la presencia de grupos paramilitares en estas zonas, al tiempo que han recordado al Gobierno de Juan Manuel Santos que la paz no solo consiste en "la dejación de las armas" por parte de la guerrilla sino en el refuerzo de los Derechos Humanos y la puesta en marcha de programas de desarrollo en estas regiones.

En un desayuno informativo organizado en su sede de Madrid por Cáritas, el líder indígena embera Aurelio Jumi, el líder de la Coordinación Regional del Pacífico, Leyner Palacios, y la líder comunitaria de Calí Virgelina Chará han manifestado su "preocupación" por el hecho de que la salida de los guerrilleros de las FARC en cumplimiento del acuerdo de paz firmado con el Gobierno colombiano se ha traducido en un "aumento del paramilitarismo" en las zonas donde antes operaba la guerrilla.

Palacios, que perdió a su familia en la masacre de Bojayá --que acabó con la vida de 117 personas en 2002--, ha asegurado que el incremento del paramilitarismo en las zonas abandonadas por las FARC genera "una gran angustia" en la población local y "una percepción de inseguridad", que se suma al sentimiento de que el Gobierno no está haciendo nada para evitar esta situación.

Además, ha lamentado que el acuerdo entre el Gobierno y las FARC no contemple un esquema de "reincorporación" de los guerrilleros a "la vida civil" y ha hecho hincapié en que la paz no solo viene representada por el fin de la violencia sino también por el fomento de los Derechos Humanos, la puesta en marcha de programas de desarrollo, educación y vivienda y la reconciliación entre "víctimas y victimarios".

LOS EMBERA NO SON "UN PUEBLO GUERRA"

Por su parte, el líder indígena embera Aurelio Jumi, que es vicegobernador del Cabildo Indígena Mayor en el Resguardo Embera Katio de la Quebrada Cañaveral del río San Jorge, en el departamento de Córdoba, ha recalcado que su pueblo no quiere la guerra y que solo quiere recuperar los territorios "ancestrales" que le pertenecen y que ahora están llenos de minas colocadas por las FARC.

"No somos un pueblo de guerra, no queremos la guerra. Somos un pueblo legal", ha asegurado Jumi, antes de denunciar que en los últimos años han muerto "tres indígenas" por la explosión de minas antipersona colocadas en sus territorios por los guerrilleros de las FARC.

Jumi ha explicado que las FARC se han negado a retirar las minas colocadas en los territorios embera y que su comunidad no quiere que el "desminado humanitario" lo realicen las fuerzas gubernamentales colombianas porque al hacerlo les enemistarían con los grupos paramilitares, por lo que ha abogado por que sean grupos "internacionales" quieres realicen estas tareas.

El líder indígena ha alertado de que "el 90 por ciento del territorio" embera está afectado por las minas colocadas por las FARC y ha subrayado que "el desminado humanitario tiene que empezar ahora" para evitar que mueran más personas, además de alertar de la llegada de "grupos paramilitares" a la zona tras la salida de la guerrilla.

Virgelina Chará, una líder comunitaria de Cali, en el Valle del Cauca, también ha denunciado el auge del paramilitarismo en los lugares abandonados por las FARC en cumplimiento de los acuerdos de paz firmados en La Habana y ha recalcado que "todos los grupos guerrilleros" y los "paramilitares" deben desarmarse.

Chará ha reclamado una "veduría (supervisión) internacional" del cumplimiento de los acuerdos firmados por el Gobierno de Colombia con las FARC y con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo este último con el que está dialogando en Ecuador, y ha dejado claro que la paz es mucho más que el fin de la violencia. "La paz no es solo el desarme de la guerra, la paz significa más derechos", ha afirmado.

Chará ha hecho hincapié en que la paz en Colombia tiene que traducirse en la recuperación de los derechos que han perdido las comunidades como consecuencia del conflicto armado. "Si hablamos de paz, se tiene que hablar de restauración de derechos", ha señalado, antes de criticar al Gobierno por no tener en cuenta a las comunidades de Colombia a la hora de decidir los programas de desarrollo que se tienen que poner en marcha en el marco de la aplicación de los acuerdos de paz rubricados en La Habana.

HAY QUE RESTAURAR "LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS"

En este sentido, ha lamentado que en Colombia "no se está hablando de la restauración de los derechos de las víctimas de la violencia", un colectivo que ha cifrado en "ocho millones de personas", y ha pedido al Ejecutivo de Juan Manuel Santos que les tenga en cuenta. "La paz necesita mayor participación de las víctimas", ha añadido.

Los tres líderes de comunidades territoriales colombianas han subrayado que el Gobierno de Bogotá no ha tenido en cuenta a sus grupos a la hora de aplicar el acuerdo de paz y han reclamado el apoyo de la comunidad internacional y de los grupos de defensa de los Derechos Humanos para que no se sigan cometiendo abusos y violaciones de derechos en sus regiones.

En relación al desminado, Aurelio Jumi ha contado que la comunidad embera aboga por que sean grupos "internacionales" los que aborden esta importante tarea en su región y ha confiado en lograr que sus reivindicaciones sean escuchadas "a través de la movilización" de este grupo indígena.

Por su parte, Leyner Palacios ha subrayado que hay que dejar participar a las "comunidades" en el diálogo sobre la aplicación de los acuerdos de paz y ha dejado claro que todo pasa por "una mayor inclusión y un reconocimiento real" de dichas comunidades.

Por último, Virgelina Chará ha mostrado unos tapices elaborados por familias colombianas desplazadas por la violencia del conflicto armado, en los que exponen los problemas que han sufrido con los grupos armados y con las fuerzas gubernamentales, sus preocupaciones y sus deseo de cara al futuro.

Los tres líderes de las comunidades colombianas han viajado a España de la mano de Cáritas Española, en una visita en la que tendrán la oportunidad de reunirse con grupos de defensa de los Derechos Humanos, formaciones políticas y responsables del Ministerio de Exteriores español, antes de continuar con la gira en Suiza, Bélgica y Francia, donde expondrán su situación a autoridades y grupos de esos países.

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