Actualizado: miércoles, 14 octubre 2015 19:51

Abordarán brevemente el estado de las negociaciones para revisar las relaciones de Reino Unido con el resto de la UE

BRUSELAS, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno tratarán este jueves de seguir avanzando en la composición de una nueva estrategia común en materia de inmigración, que permita poner freno a la llegada masiva de demandantes de asilo a la Unión Europea, con el foco puesto en un mayor control de sus fronteras exteriores y en una nueva relación con países terceros que permita agilizar la devolución de sus nacionales.

El objetivo es también tratar de "reconstruir la unidad" de los Veintiocho, según ha señalado un alto funcionario europeo, tras la imagen "de división, caos y desorden" que mostró el bloque en los primeros tiempos de la crisis de refugiados y en la negociación del programa para reubicar a 160.000 refugiados.

La cita se produce, además, un día después de que la Comisión Europea afeara a los Estados miembros la falta de compromiso para trasladar a hechos concretos las promesas de contribuciones, en fondos y personal, a las necesidades para encarar la crisis de refugiados.

Fuentes europeas han admitido "cierta preocupación" en el seno del Consejo al constatar que estas aportaciones son "muy inferiores" a lo anunciado por los gobiernos con anterioridad.

Hace tres semanas, los líderes de la Unión Europea asumieron el compromiso de contribuir a un fondo de emergencia para África por valor de 1.800 millones de euros, pero hasta el momento sólo España, Alemania y Luxemburgo han aportado tres millones de euros cada uno.

Por ello, se espera que este jueves los Veintiocho renueven su voluntad de "cumplir sus promesas", no sólo en el plano financiero, sino también de recursos humanos. La Agencia europea para el control de fronteras exteriores (Frontex) ha pedido 775 expertos nacionales y, por el momento, sólo ha cubierto algo más del 5 % de estas plazas, según fuentes comunitarias.

España mostró su disposición a enviar 50 funcionarios, en su mayoría del Cuerpo Nacional de Policía, pero esta oferta no se ha "materializado" todavía, según fuentes oficiales.

La necesidad de una vigilancia más estrecha de las fronteras exteriores es algo que ningún líder rebate, aunque falta consenso en las "modalidades" para hacerlo. La propuesta de la Comisión, apoyada con fuerza por Francia, de crear un cuerpo de guardia europeo para ese control no convence a otras capitales, que ven con recelo ceder soberanía.

También hay cierta división en cuanto a la definición de los llamados 'hotspot' se refiere, centros de registro y retención de los demandantes de asilo que el resto de Estados miembros exigen a Grecia e Italia para reubicar a miles de demandantes de asilo. El temor a que se conviertan en campamentos de refugiados dentro de la UE y la falta de medios para su puesta en marcha complica el desarrollo de estos centros.

Otra de las claves que deben tratar los líderes es exigir a los países con los que existen acuerdos de readmisión que agilicen este proceso y también colocar la política de retorno en la primera línea de los futuros acuerdos que se negocien con otros socios. El principio de "más por más" es una de las fórmulas que exploran para condicionar las ayudas a la colaboración de estos países.

El papel de Turquía, principal país de tránsito para los demandantes de asilo que llegan a la Unión Europea, es clave en esta crisis y por ello los Estados miembros "tienen claro que hay que cooperar" con Ankara. Las partes están inmersas en la negociación de un plan de acción que incluye más medios y reasignación de fondos, aunque el Gobierno turco reclama también acelerar la liberalización de visados y las negociaciones de adhesión.

"Está claro que la liberalización de visados y la política de retorno van de la mano", han advertido fuentes diplomáticas, que consideran "un sueño" de Ankara la posibilidad de avanzar en esta línea "a cambio de nada".

RELACIONES UE-REINO UNIDO

Aunque la cuestión migratoria centrará la mayor parte de las sesiones de trabajo y la cena de los mandatarios europeos, el presidente del Consejo, el polaco Donald Tusk, también ha previsto abordar la demanda de Reino Unido de renegociar las relaciones con el resto de la UE.

El primer ministro británico, David Cameron, almorzará antes de la cumbre con el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, para preparar la cumbre, aunque no prevé ningún encuentro bilateral con Tusk, según indican desde el equipo del presidente del Consejo.

El objetivo de tratar este asunto es hacer balance del estado de la negociación, si bien varias fuentes consultadas, advierten de que los contactos están aún en una fase "técnica, no política" y que por tanto el debate "no está maduro" para que se discuta en profundidad en la Cumbre. Se trata más bien de un paso intermedio de cara a la cumbre de diciembre.

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