JEJU, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Marina surcoreana ha informado que la construcción de la base naval en la isla de Jeju, desde donde podrían desplegar rápidamente una ofensiva naval contra un potencial ataque de Corea del Norte, se encuentra completada en un "96 por ciento" de cara a su inauguración el 1 de diciembre, según ha informado el capitán de la Marina a cargo de la construcción, Kang Dong Kil, a la agencia oficial de noticias surcoreana, Yonhap.
La construcción se ha dilatado casi cerca de dos décadas y cubre alrededor de 500.000 metros cuadrados de terreno y que, a pesar de abrir sus puertas el próximo 1 de diciembre, no albergará naves de la flota surcoreana hasta enero.
El proyecto cuenta con un presupuesto total de casi 900 millones de dólares y establecerá en la isla una base militar que albergará a más de 3.000 soldados de la Marina, además de ciertas zonas destinadas a uso civil.
Así, los puertos de la isla, divididos en dos zonas -- la dedicada a los buques de guerra y la destinada a cruceros -- podrán llegar a albergar hasta 20 naves de combate así como dos cruceros de casi 150.000 toneladas de peso, respectivamente.
La Marina ha insistido que la base aumentará su capacidad para contrarrestar cualquier potencial provocación que pudiera llevar a cabo Corea del Norte en las fronteras entre ambos países.
Así, una nave de guerra surcoreana tardaría 15 horas en llegar hasta la isla fronteriza de Yeonpyeong, en el Mar Amarillo, seis horas menos que anteriormente, según ha informado la agencia Yonhap.
La isla, localizada en la línea marítima fronteriza conocida como la Línea Límite Norte, ha sido objeto de tensión entre ambos Estados desde el bombardeo de Corea del Norte sobre la zona en noviembre de 2010 y que dejó cuatro muertos y 20 heridos.
La base también cuenta con el objetivo de defender la isla Ieo, conocida como la Roca Socotra, un punto de gran importancia estratégica debido a los recursos que alberga y sobre la que China ya ha realizado reivindicaciones previas.
Jeju es un cuello de botella por el que los barcos norcoreanos han de pasar en su camino a mar abierto, lo que la Marina de Corea del Sur ha declarado que piensa utilizar para interceptar los envíos de armas de destrucción masiva al país vecino.
El proyecto de esta base naval comenzó a gestarse en 1993, pero su localización actual no fue escogida hasta 2007 y aún tardaría tres años más en comenzar su construcción.
Este proceso ha levantado fuertes protestas entre los habitantes de la isla, ecologistas y líderes religiosos que han llevado a importantes retrasos en el proyecto, que tenía previsto su fin en 2014 y que ha dejado 700 personas arrestadas entre habitantes del pequeño pueblo de Gangjeong y activistas.