Marruecos propone someter a referéndum un Estatuto de autonomía negociado entre las partes

Actualizado 13/04/2007 22:51:18 CET

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

Marruecos está dispuesto a negociar con las partes implicadas en el conflicto del Sáhara Occidental un Estatuto de autonomía para la zona y someterlo a referéndum entre la población concernida, según consta en la propuesta que el reino alauí ha remitido al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y a la que ha tenido acceso Europa Press.

Para el reino, esa consulta constituirá "el libre ejercicio" del "derecho a la autodeterminación" del pueblo saharaui "conforme a la legalidad internacional, la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad" de la ONU.

No obstante, esta propuesta se centra sólo "en las líneas maestras" del proyecto de autonomía porque Rabat está abierto a que sea "enriquecida por las propuestas de las demás partes durante las negociaciones", según explica en una nota explicativa.

La 'Iniciativa marroquí para la negociación de un Estatuto de Autonomía de la región del Sáhara' --que así se llama el texto remitido a la ONU-- reserva al Estado la "competencia exclusiva" en materia de soberanía, "especialmente la bandera, el himno nacional y la moneda" y sobre "el régimen de exploración y explotación de los recursos naturales".

También se reserva al Estado las "competencias constitucionales y religiosas del Rey, garante de la libertad de culto y de las libertades individuales y colectivas"; la seguridad nacional, la defensa exterior y la integridad territorial;las relaciones exteriores y el orden jurisdiccional del Reino.

No obstante, la región podrá establecer, "en concertación con el Gobierno (..) lazos de cooperación con regiones extranjeras con el fin de desarrollar el diálogo y la cooperación interregional".

Para la "región autónoma del Sáhara", Marruecos prevé ceder competencias en materia de administración local, policía local y jurisdicciones de la región. Así como en desarrollo económico, planificación regional, fomento de las inversiones, comercio, industria, turismo y agricultura.

También en lo que se refiere a los presupuestos y la fiscalidad de la región; en materia de agua, instalaciones hidráulicas, electricidad, trabajos públicos y transporte; así como en los ámbitos de vivienda, educación, sanidad, empleo, deporte, seguridad, protección social, medio ambiente y cultura, "incluida la promoción del patrimonio cultural saharaui hassaní".

La región, prosigue la propuesta, "dispondrá de los recursos financieros necesarios para su desarrollo en todos los dominios" que procederán de "los impuestos, tasas y contribuciones territoriales fijados por los órganos competentes de la región", de "la explotación de sus recursos naturales", de la "parte de los ingresos de los recursos naturales situados en la región y percibidos por el Estado", los recursos "concedidos en el marco de la solidaridad nacional" y los ingresos "procedentes del patrimonio de la región".

PODERES LEGISLATIVO, EJECUTIVO Y JUDICIAL

El Parlamento de la región estará compuesto de "miembros elegidos por las diferentes tribus saharauis" y otros representantes "elegidos por sufragio universal directo por el conjunto de la población de la región". Su composición "deberá comprender una representación femenina apropiada", según la iniciativa.

El poder ejecutivo lo ejercerá un jefe de Gobierno "elegido por el Parlamento regional" e "investido por el Rey". Este jefe de Gobierno será el "representante del Estado en la región" y será el encargado de formar gobierno y nombrar a los "administradores necesarios" para ejercer los poderes que otorgue el Estatuto de autonomía.

La iniciativa propone crear un Tribunal Regional Superior, que será la más alta jurisdicción de la región, sin perjuicio de las competencias del Tribunal Supremo y del Consejo constitucional del Reino.

En este sentido, reza la iniciativa, "las leyes, reglamentos y decisiones" que emanen de los órganos de la región "se deben ajustar al Estatuto de autonomía" y a la "Constitución del Reino". La propuesta prevé asimismo la creación de un Consejo económico y social.

DESARME DEL FRENTE POLISARIO

Tras el acuerdo entre las partes sobre el proyecto de autonomía, un Consejo transitorio trabajará para desarmar, desmovilizar y reinsertar a los "elementos armados que se encuentran en el exterior del territorio", en clara alusión al Frente Polisario.

Marruecos se compromete a adoptar las medidas necesarias para "asegurar a las personas que serán repatriadas una reinserción completa en el seno de la colectividad nacional, dentro de condiciones que garantizan su dignidad y seguridad, y la protección de sus bienes" y a adoptar "una amnistía general".

Según la iniciativa, la Constitución marroquí será revisada y el Estatuto de autonomía se incorporará a la misma "como prueba de su estabilidad y de su lugar particular dentro del ordenamiento jurídico nacional".