REUTERS / PETER NICHOLLS - Archivo
LONDRES, 29 May. (Reuters/EP) -
Los médicos que trataron al exespía ruso Sergei Skripal y a su hija, Yulia, tras ser envenenados con un agente nervioso en Reino Unidos, aseguran que no saben cuál es su pronóstico de salud a largo plazo y han admitido que inicialmente temieron que el incidente fuera peor.
Sergei Skripal, un excoronel de la Inteligencia rusa, y su hija fueron hallados inconscientes en un banco público en la ciudad sureña de Salisbury el pasado 4 de marzo.
La directora médica del hospital de Salisbury, Christine Blanshard, ha señalado en una entrevista para la cadena británica BBC que el pronóstico de padre e hija es incierto al preguntarle por el impacto a largo plazo del envenenamiento.
"La respuesta honesta es que no sabemos", ha admitido Blanshard.
Reino Unido ha asegurado que es muy probable que Rusia sea responsable del envenenamiento de Sergei y Yulia, y los gobiernos occidentales, incluido Estados Unidos, han expulsado a más de 100 diplomáticos rusos. Por su parte, Rusia ha negado cualquier participación en el envenenamiento y ha tomado represalias.
El personal del hospital también ha afirmado que pensaba que padre e hija iban a morir debido al envenenamiento. "Todo indicaba que no sobrevivirían", ha aseverado Stephen Jukes, un consultor de cuidados intensivos que trató a ambos una semana después de llegar al hospital.