Publicado 11/07/2020 11:58:25 +02:00CET

Al menos un muerto y 20 heridos durante las protestas contra el Gobierno en Malí

El presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita
El presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita - - / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una persona ha fallecido y otras 20 han resultado heridas después de que cientos de manifestantes atacaran este viernes la sede del Parlamento de Malí y las oficinas de la cadena de televisión estatal tras el llamamiento de un movimiento opositor a la desobediencia civil, en medio del agravamiento de la crisis política que atraviesa el país.

Las víctimas, algunas de las cuales presentan heridas de bala, han sido confirmadas por un miembro del personal del Centro Gabriel Touré, el hospital en el centro de Bamako, a la emisora Radio Francia Internacional (RFI).

Vídeos publicados en redes sociales muestran a personas saqueando parte del mobiliario de la Asamblea Nacional tras una protesta en la zona, así como un incendio en una de las fachadas exteriores del perímetro del edificio.

Los manifestantes que han irrumpido en la sede de la cadena pública, la ORTM, han suspendido además sus emisiones, mientras que varios grupos de personas han cortado los tres puentes de la capital, Bamako, con barricadas erigidas con neumáticos en llamas.

Las manifestaciones han tenido lugar en el marco de las movilizaciones convocadas por el opositor Movimiento 5 de Junio-Agrupación de Fuerzas Patrióticas (M5-RFP) --liderado por el imam Mahmud Dicko--, que exige la dimisión del presidente, Ibrahim Boubacar Keita.

En este sentido, se han producido dos detenciones entre los miembros de este movimiento, Issa Kaou Djim y Clément Dembélé. Djim, responsable de la Coordinación de Movimientos, Asociaciones y Simpatizantes del imam (CMAS), fue arrestado el viernes por la noche.

Dembélé, de la Plataforma para Combatir la Corrupción y el Desempleo (PCCh), fue arrestado por insurrección e intento de desestabilización del país, antes de ser liberado y luego detenido nuevamente durante la noche, según un comunicado publicado en Facebook.

El M5-RFP ha publicado durante la jornada un llamamiento a la desobediencia civil que incluye el "bloqueo de las entradas de todos los servicios del Estado, excepto los de sanidad", así como el bloqueo de "todas las entradas y salidas" de las ciudades y cruces de carreteras.

Asimismo, ha pedido que se "fraternice" con las fuerzas de seguridad y se protejan los bienes privados, las embajadas, consulados y representaciones diplomáticas y "en general a todos los extranjeros y sus bienes" durante las protestas.

"No queremos este régimen. Utilizaremos todos los medios legales, pacíficos y democráticos para que este régimen termine", ha dicho Sy Kadiatou Sow, miembro del movimiento, según ha recogido la emisora maliense Studio Tamani.

Ante lo sucedido, el presidente ha lamentado las escenas de "violencia y saqueo" que se han visto y ha precisado que todavía están por determinar las pérdidas humanas y materiales que se han producido, aunque ha subrayado que hay una investigación en marcha sobre lo ocurrido.

"Como ya saben, es en nombre del Estado de Derecho que los poderes públicos autorizaron la manifestación de hoy del M5-RFP, a pesar de las incitaciones a la violencia que han transmitidos algunos de los responsables del movimiento", ha apuntado Keita.

Sin embargo, ha añadido que se encargará de garantizar la seguridad "de bienes, ciudadanos e instituciones sin debilidad alguna" ante estos actos. Además, ha reiterado su intención de seguir dialogando y de tomar "tomas las medidas al alcance para aliviar la situación".

Ante esta situación, la Embajada de Estados Unidos en Bamako ha pedido a sus ciudadanos "permanecer vigilantes" y ha apuntado a "enfrentamientos" entre manifestantes y fuerzas de seguridad "en numerosos lugares".

"Se están usando gases lacrimógenos. Quédense en el interior de su actual ubicación", ha resaltado la legación diplomática estadounidense a través de una notificación publicada en su cuenta en la red social Twitter.

PROPUESTA DE UNIDAD

Los incidentes de este viernes representan un recrudecimiento de la crisis, apenas dos días después de que Keita propusiera un acuerdo de unión nacional sustentado en cuatro pilares con el que busca poner fin a las protestas convocadas por un sector de la oposición liderado por Dicko.

Así, volvió a apostar por "un Gobierno de unión nacional abierto a todas las sensibilidades --mayoría, oposición, sociedad civil--" y defendió la necesidad de elaborar "un acuerdo político de unión nacional" que iría hasta 2023.

El presidente sostuvo que no podía hacer "oídos sordos" ante las reclamaciones de los ciudadanos, tras las dos multitudinarias protestas el 5 y el 19 de junio en Bamako promovidas por Dicko y otros grupos opositores, y anunció algunas concesiones en línea con sus exigencias.

Sin embargo, el movimiento opositor encabezado por Dicko rechazó nuevamente el llamamiento de Keita y mantuvo su convocatoria de movilizaciones para este viernes, que ha sido redoblada con el llamamiento a la desobediencia civil.

Malí es escenario de una creciente violencia yihadista, a manos de las filiales de Al Qaeda y Estado Islámico, la cual ha potenciado también una incipiente violencia de tipo comunitario que enfrenta esencialmente a peul, a los que se identifica con los terroristas, con otros grupos étnicos. A esto se suma una grave situación económica, la percibida corrupción de la clase política y ahora también el impacto de la pandemia de coronavirus.

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