México.-Familiares del gallego secuestrado en México confirman que los captores reclaman un rescate "inasumible"

Actualizado 02/11/2007 17:58:52 CET

El entorno de Edelmiro Manuel Pérez Merelles, que lleva directamente las negociaciones, mantiene la "máxima reserva" y pide "discreción"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Familiares del empresario gallego afincado en México Edelmiro Manuel Pérez Merelles, secuestrado en la capital azteca el pasado 22 de octubre, confirmaron hoy a Europa Press que los captores reclaman por su liberación una cantidad "inasumible".

Los secuestradores se han puesto en contacto en varias ocasiones con el núcleo más próximo a Pérez Merelles para trasladar sus exigencias económicas, puesto que es éste el que negocia directamente la cuantía del rescate. Además, en una de estas conversaciones permitieron ponerse al teléfono al propio empresario, quien dijo encontrarse "bien", según aseguraron fuentes de su entorno.

No obstante, la familia pretende mantener la "máxima reserva" en torno a la evolución de los acontecimientos y ha pedido a las administraciones "discreción". Con todo, confirmó que de los cuatro hijos del secuestrado, los dos menores de edad, de 6 y 12 años, han sido enviados a España a raíz del secuestro y se encuentran en Vigo con su abuela materna.

En este sentido, fuentes próximas a Pérez Merelles, de 46 años y natural de la parroquia de Rubillón, en Avión (Ourense), reconocieron estar "muy asustados", al igual que los vecinos de la localidad orensana, entre los que el rapto ha causado una notable conmoción, puesto que se trata de una persona muy conocida, ya que regresa todos los veranos junto a su familia para disfrutar de sus vacaciones.

Además, confirmaron que actualmente en México se encuentran los padres del empresario, que cuenta con negocios de distinta naturaleza, especialmente gasolineras y mueblerías, su esposa y los dos hijos mayores, que siguen "con mucha preocupación" el caso.

CONTACTOS INSTITUCIONALES.

Por su parte, fuentes de la Xunta ratificaron a Europa Press la "máxima reserva" con la que el entorno de Pérez Merelles pretende que se desarrolle el caso. La Secretaría General de Relaciones Exteriores y la de Emigración --dependientes de la Presidencia de la Xunta-- son las encargadas del seguimiento y mantienen contacto constante con el consulado y la Embajada de España en México.

Asimismo, han establecido comunicación con las sociedades españolas allí afincadas, si bien insistieron en que en el propio entorno del secuestrado "no quieren andar revolviendo mediáticamente" el rapto porque "es un tema muy delicado". Aún así, prevén contactar con los parientes que residen en Galicia, así como con el alcalde Avión, Antonio Montero.

Por su parte, el regidor confirmó el "deseo expreso" de la familia de mantener el caso en el mayor nivel de discreción y advirtió de que "todo lo que se diga puede ser perjudicial". "Dejemos que sean ellos los que hagan las gestiones para que lleguen a buen término", declaró a Europa Press, en la línea de aplazar cualquier comunicación para "el momento en que esté en casa de vuelta".

En este sentido, indicó que tuvo conocimiento del caso por los medios de comunicación y, tras confirmar que la Xunta ya se había puesto en contacto con él, recordó que episodios como éste "vienen siendo permanentes desde hace 50 años" en la localidad, donde la mitad de los ciudadanos residen en el extranjero, en su mayoría en México.

SECUESTRO.

Edelmiro Manuel Pérez Merelles, afincado desde su infancia en el país azteca, fue secuestrado el pasado 22 de octubre cuando circulaba en su vehículo por la capital por una banda, al parecer, "muy violenta". De hecho, el rapto se saldó con el asesinato de su chófer y guardaespaldas, cuyo cadáver fue introducido en el maletero del turismo, que posteriormente fue abandonado.

Además, ha trascendido que los autores han remitido al domicilio del empresario varios dedos como prueba de vida del empresario. Este secuestro eleva a más de 20 los sufridos durante la última década por empresarios orensanos radicados en México y Venezuela.

El último tuvo lugar el pasado mes de mayo en Caracas con el de Alberto Cid Souto, que tuvo un desenlace feliz tras un mes retenido. El año más trágico fue 2002, en el que hasta tres empresarios gallegos fueron asesinados: Antonio Domínguez, Jesús Vázquez Raña y Jaime Méndez.