Miles de personas participan en una nueva jornada de manifestaciones contra el Gobierno de Sudán

Manifestantes en Jartum
REUTERS / MOHAMED NURELDIN ABDALLAH
Europa Press Internacional
Actualizado: jueves, 24 enero 2019 20:08

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

Miles de sudaneses han salido este jueves a las calles de la capital del país, Jartum, y otras ciudades del país en una nueva jornada de movilizaciones convocadas por la oposición para protestar contra el empeoramiento de la calidad de vida y reclamar la dimisión del presidente, Omar Hasán al Bashir.

La oposición había convocado protestas en 17 puntos de Jartum, Omdurman y Burri con el objetivo de que los participantes marchen hacia el Palacio Presidencial, según ha informado el portal local de noticias Sudan Tribune.

Durante la jornada, muchos de los participantes han recorrido las calles de la ciudad portando carteles contra el Gobierno y reclamando que la protesta sea pacífica, ante la represión de manifestaciones anteriores por parte de las fuerzas de seguridad.

Testigos citados por la agencia de noticias Reuters han señalado, sin embargo, que las fuerzas sudanesas han empleado gases lacrimógenos contra los manifestantes en los barrios de Burri y al Dim, así como en el norte de la capital. Las protestas han continuado además en la ciudad de Qadarif (este).

Este mismo jueves, el portavoz de un comité gubernamental de investigación, Amer Mohamed Ibrahim, ha confirmado la muerte de una persona durante las protestas, sin dar más detalles al respecto.

Así, ha cifrado en 29 el número de muertos desde el inicio de las manifestaciones. Las autoridades habían indicado previamente que entre los fallecidos había dos agentes, mientras que el resto son civiles.

Las movilizaciones comenzaron el 19 de diciembre en respuesta a la crisis económica, pero pronto la petición de dimisión de Al Bashir --que lleva 30 años en el poder-- se convirtió en la principal reivindicación, ya que le consideran responsable de los problemas del país.

El mandatario recalcó a principios de enero que no abandonará el cargo y dijo que "los que buscan el poder deben recurrir al pueblo sudanés y estar preparados para las elecciones de 2020".

Asimismo, manifestó que el país hace frente a "conspiraciones contra la dignidad del pueblo sudanés" y que la población mantiene "su paciencia y fortaleza", al tiempo que acusó a "círculos colonialistas" de intentar "minar la unidad y estabilidad de Sudán".

El propio Al Bashir acusó en diciembre a "traidores" y "mercenarios" de los "sabotajes" en el país, en el marco de las multitudinarias manifestaciones, al tiempo que anunció aumentos salariales para los funcionarios.

Sin embargo, grupos de Derechos Humanos estiman en al menos 40 los fallecidos durante estas protestas, las más importantes desde que Al Bashir llegó al poder en un golpe de Estado en 1989.

Sobre Al Bashir pesa una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional (TPI) por genocidio y crímenes contra la Humanidad por los presuntos abusos cometidos en la provincia de Darfur. Hasta ahora se ha librado del procesamiento al evitar su detención viajando sólo a países aliados.

LA FIP CONDENA LAS MEDIDAS CONTRA PERIODISTAS

Por su parte, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha condenado las medidas de las autoridades contra varios periodistas, incluida la retirada de acreditaciones a trabajadores de la cadena de televisión qatarí Al Yazira, la saudí Al Arabiya, y la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, ha pedido a las autoridades que "permitan a los periodistas informar sobre los acontecimientos en el país sin intimidación" y que "devuelvan las acreditaciones y permisos de trabajo" a los afectados.

"Los periodistas no deben ser hechos responsables de la actual crisis en Sudán y deben poder trabajar en un ambiente seguro, sin intimidaciones ni amenazas", ha recalcado en un comunicado publicado por la organización.

En esta misma línea se ha expresado el presidente de la Federación de Periodistas Africanos (FAJ), Elsadig Ibrahim, quien ha recalcado que "las acciones del Gobierno sudanés violan los derechos fundamentales de los periodistas del país y deben llegar a su fin".

"Los derechos de los periodistas de Sudán a trabajar e informar libremente sin temor por su sustento y libertad deben ser respetados", ha zanjado.

El ministro de Información de Sudán, Bushara Yuma Arror, acusó el 8 de enero a varias cadenas de televisión de publicar información falsa sobre las manifestaciones que se suceden en el país contra el incremento del precio del pan y para pedir la dimisión del presidente, Omar Hasán al Bashir.

"Las maliciosas cadenas de televisión por satélite que buscan provocar la sedición están siendo vigiladas", indicó, antes de agregar que estas cadenas --sin especificar cuáles-- tendrán "un tratamiento diferente" por parte de las autoridades. "Se debe hacer frente con decisión a cualquiera que viole las normas y controles, ya que esto pone en peligro la seguridad del país", zanjó.

Días antes, las autoridades habían expulsado a un corresponsal de la cadena Al Araby TV, con sede en Londres, y ordenaron a las compañías sudanesas que no emitieran informaciones del equipo local de la cadena relativa a las protestas.

Pese a ello, Arror negó que el Gobierno esté actuando contra los periodistas y afirmó que estas denuncias "son un intento de estigmatizar a los servicios de seguridad con cosas que no han ocurrido o no son ciertas".

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