Archivo - Imagen de archivo de un ataque con dron en la ciudad de Goma (RDC) en marzo de 2026 - Europa Press/Contacto/stringer - Archivo
MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -
Las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23) han denunciado que al menos 20 personas han muerto y 57 han resultado heridas en el ataque efectuado por aviones no tripulados contra un mercadillo en el este de República Democrática de Congo (RDC), y ha acusado a grupos afines al Ejército congoleño de haber perpetrado una de las peores masacres recientes del largo conflicto que asola desde años la región entera.
El ataque ha ocurrido este pasado viernes entre las 15.45 y las 16.25 de la tarde, según el relato de la Alianza del Río Congo (AFC), el brazo político de las milicias, cuando varios drones han disparado contra el mercado de la localidad de Mushaki, en el territorio de Masisi, provincia de Kivu Norte, en lo que se trata de "un ataque deliberado contra la población civil constituye un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad", según la Alianza.
A la espera de una respuesta de las autoridades congoleñas sobre estas acusaciones, la AFC avisa del doloroso golpe que este ataque puede asestar a un deteriorado proceso de paz auspiciado desde hace meses por Estados Unidos y cuyo efecto sobre el terreno apenas se ha dejado sentir.
El conflicto entre el M23 y el Gobierno congoleño tiene tintes internacionales: las milicias cuentan con el respaldo de Ruanda y Kinshasa tiene a su lado a las fuerzas de Burundi y a grupos paramilitares conocidos como los wazalendos que han proseguido operaciones contra el M23, denuncian las milicias, en plenas negociaciones para el cese de hostilidades.
Mientras tanto, el éxodo de población es constante y la situación humanitaria en ciudades como Goma o Bukavu, las capitales de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, ambas en manos del M23 desde hace meses, es crítica.
En un comunicado de repulsa, la Oficina para Asuntos Africanos del Departamento de Estado de Estados Unidos "condena" el ataque contra el mercado de Mushaki y pide "a todas las partes que ejerzan máxima contención y apliquen de una vez sus compromisos adquiridos de alto el fuego".
El M23 y su brazo político avisan que "el proceso de paz no puede ser unilateral, porque para bailar el tango hacen falta dos", y que no seguirá "impasible" ante lo que denuncia como un recrudecimiento en las últimas semanas de los ataques de grupos afines al Gobierno "contra civiles en zonas liberadas" o las propias posiciones del grupo.
"Ante esta violencia reiterada, la AFC-M23 se reserva el legítimo derecho de responder con la máxima firmeza para garantizar la protección de la población civil en las zonas liberadas y poner fin a los ataques perpetrados por las fuerzas de la coalición del régimen de Kinshasa", avisa antes de hacer un llamamiento a la comunidad internacional, "para que den testimonio de estos actos de barbarie".