Militares y oposición de Sudán firman el histórico acuerdo que abre la puerta a la transición democrática

Actualizado 17/08/2019 18:37:18 CET
Firma del acuerdo en Sudán para abrir paso a una transición democrática
Firma del acuerdo en Sudán para abrir paso a una transición democrática - REUTERS

El Gobierno de transición político-militar culminará su labor dentro de dos años con la convocatoria de elecciones

JARTUM, 17 (Reuters/EP)

El gobierno militar sudanés y la oposición han suscrito este sábado en Jartum el Acuerdo Político y la Declaración Constitucional sobre la Autoridad de Transición que pone formalmente fin a tres décadas de dictadura de Omar Hasán al Bashir. Las dos partes se repartirán el poder durante los tres próximos años como fórmula para una transición democrática inédita en el país africano.

Los representantes de la coalición opositora de la Declaración de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio y del Consejo Militar de Transición que gobierna el país desde la caída de Al Bashir, en abril, han suscrito este sábado la documentación formal de un acuerdo alcanzado el pasado 4 de agosto tras meses de protestas prodemocráticas.

Entre los principales artífices y también firmantes del acuerdo están el general Mohamed Hamdan Dagalo, 'número dos' del gobierno militar, y Ahmad al Rabie, dirigente de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio. Además han estado presentes en la firma, en el Salón de la Amistad de Jartum, dirigentes regionales como el primer ministro etiope, Abiy Ahmed, o el presidente sursudanés, Salva Kiir. Tras la ceremonia hay prevista una celebración popular y fiestas en el Freedom Park.

"La etapa próxima será una prueba para nosotros. No vamos a excluir a nadie", ha destacado uno de los dirigentes opositores, Sadiq al Mahdi, último primer ministro sudanés elegido democráticamente. "La puerta está abierta para que cualquiera pueda participar en la celebración de Sudán", ha añadido.

Otro líder de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio, Mohamed Nagi Alassam, ha subrayado por su parte durante su intervención en el acto que es necesario quienes han muerto tengan justicia, en particular los fallecidos durante el desalojo de una acampada de protesta el pasado 3 de junio en Jartum. "Los mártires siguen con nosotros. Están con los revolucionarios", ha coreado la multitud.

Las imágenes de la televisión sudanesa muestran a decenas de personas que han vivido el histórico momento frente al lugar ondeando banderas y exhibiendo el signo de la victoria hecho con dos dedos alzados. Entre los asistentes hay además vecinos de Atbara, la localidad donde, en diciembre del año pasado, comenzaron las manifestaciones que desembocaron en la salida del dictador Al Bashir, cuatro meses después.

El país casi acabó al borde de la catástrofe en los días de violencia esporádica que siguieron, en especial el 3 de junio, cuando grupos paramilitares causaron más de 100 muertos -- en torno a 40 según las autoridades -- al disolver con brutal violencia una sentada frente al Ministerio de Defensa.

GOBIERNO HÍBRIDO CIVIL-MILITAR

Este acuerdo pone fin a unos meses de extrema tensión en el país africano por las reticencias de la junta militar que derrocó a Al Bashir a la hora de dar el paso siguiente: un gobierno híbrido, formado por cinco militares y cinco opositores más un civil de consenso que será el primer ministro de un gobierno encargado de guiar una etapa de transición hasta unas elecciones democráticas. La composición del ejecutivo se anunciará el próximo 18 de agosto.

Durante el período de transición, el país será gobernado por un gobierno tecnócrata encabezado por un primer ministro independiente y bajo el control de una Asamblea Legislativa de 300 miembros donde la oposición de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio ostentará dos terceras partes de la cámara.

El nuevo gobierno que se formará la próxima semana tendrá que lidiar con una situación económica al límite dado que el país figura en la lista de estados terroristas de Estados Unidos, lo que limita en extremo las relaciones internacionales.

Durante las celebraciones del acuerdo político un portavoz del Consejo Militar de Transición, Shams el din Kabashi, ha revelado a Sky News Arabia que entre los miembros del nuevo gobierno estarán el presidente del CMT, Abdelfatá al Burhan; su 'número dos', Mohamed Hamdan Dagalo; y el teniente general Yasir al Atta.

AMNISTÍA BUSCA JUSTICIA

Amnistía Internacional, mientras, ha pedido a las actuales autoridades de Sudán que entreguen al Tribunal Penal Internacional (TPI) al expresidente Al Bashir ya que, aunque el juicio que comienza el lunes en Sudán es un "paso positivo", no basta para depurar responsabilidades por los "atroces crímenes" cometidos.

Sobre Al Bashir pesan dos órdenes de arresto del TPI por genocidio, crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra por los presuntos abusos cometidos bajo su mando en la región de Darfur. El lunes comenzará en Sudán el primer juicio contra él, pero solo por corrupción.

"Aunque es un paso positivo hacia la rendición de cuentas por algunos de los delitos que se le imputan, sigue teniendo pendientes crímenes atroces cometidos contra el pueblo sudanés", ha lamentado la responsable de Amnistía para la zona oriental de África, Joan Nyanyuki, en un comunicado.

Por este motivo, ha reclamado que Al Bashir, que "durante demasiados años ha esquivado la justicia", sea entregado al tribunal con sede en La Haya. "Ahora que los líderes militares se acercan a un esperado acuerdo político con la coalición opositora, deben ratificar urgentemente el Estatuto de Roma del TPI, que el país firmó en el año 2000, y cooperar completamente con el tribunal", ha planteado Nyanyuki.

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