Un millón de personas en riesgo de crisis alimentaria en Mauritania y Senegal en 2018

Una familia abasteciendose de agua en Senagal
LYS ARANGO/ACH
Actualizado 18/12/2017 14:00:02 CET

Pronostica que la estación del hambre se adelantará a marzo y pide 115 millones de euros para afrontar la crisis

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Acción contra el Hambre (ACH) ha alertado este lunes de que más de un millón de personas estarán en riesgo de crisis alimentaria en 2018 en Mauritania y en el norte de Senegal como consecuencia de la grave sequía de los últimos meses, por lo que ha hecho un llamamiento para conseguir 135 millones de dólares (unos 115 millones de euros) para poder afrontar las necesidades de esta emergencia.

Los directores de ACH en Mauritania y en Senegal, Elena Vicario y Fabrice Carbonne, han explicado, en declaraciones a Europa Press, que la sequía que han sufrido Mauritania y el norte de Senegal en 2017 ha sido "la peor" de los últimos seis años, más grave incluso que la registrada en 2011, y han alertado sobre sus graves consecuencias para las comunidades de pastores y de agricultores.

Los dos responsables de la ONG han señalado que el Sistema de Información Geográfica de ACH, basándose en el análisis de la biomasa en fotos satelitales, ha detectado un grave déficit de pastos, lo que hace prever que la estación del hambre en Mauritania y en el norte de Senegal se adelante de junio a marzo, lo que supondrá que se alargará a un total de siete meses.

Ese adelanto de la estación del hambre provocará un aumento de las necesidades de las comunidades afectadas, con unas 602.000 personas en riesgo de crisis alimentaria en Mauritania y unas 548.000 personas en la misma situación en el norte de Senegal.

Vicario y Carbonne han explicado que ACH ha contactado con los Gobiernos de Senegal y de Mauritania, con autoridades regionales y con líderes locales para abordar esta grave situación y promover actuaciones para afrontar la emergencia en los próximos meses.

La ONG ha emplazado a los Ejecutivos senegalés y mauritano a declarar el estado de emergencia para permitir que la comunidad internacional aporte fondos para afrontar la grave crisis que se avecina y ha pedido apoyo a la Unión Europea y a Estados Unidos, además de coordinarse con otras ONG y con las agencias de Naciones Unidas.

"Lo ideal sería que el Gobierno declarara el estado de emergencia para poder permitir a los actores humanitarios hacer un llamamiento a los mecanismos de financiación clásicos y a partir de marzo empezar todo el sistema de asistencia alimentaria que normalmente hacemos", ha explicado Vicario, en referencia a la situación en Mauritania.

MÁS DE 100.000 NIÑOS CON DESNUTRICIÓN AGUDA EN MAURITANIA EN 2018

Vicario ha recordado que Mauritania y el norte de Senegal son zonas con una crisis de seguridad alimentaria "crónica recurrente" y ha señalado que en el caso mauritano la previsión para 2018 es que haya unos 118.000 niños menores de cinco años en situación de "malnutrición aguda", unas 45.500 mujeres embarazadas con malnutrición aguda y 32.500 niños con malnutrición severa.

Carbonne ha contado que en Senegal la crisis está localizada en el norte del país, la región que más ha sufrido la grave sequía de los últimos meses, y ha advertido de que en la próxima estación del hambre, en 2018, habrá entre "15.000 o 20.000 niños desnutridos". "Vamos a enfrentarnos con la peor crisis que nunca hemos tenido hasta ahora y pensamos que las capacidades sanitarias (senegalesas) aunque han mejorado no pueden tratar a 15.000 o 20.000 niños", ha señalado.

Los responsables de ACH en Mauritania y en Senegal han explicado que los Gobiernos de los dos países son "reacios" a reconocer la gravedad de la crisis que afrontan y declarar el estado de emergencia y han subrayado la importancia de que se siga destinando ayuda de emergencia y de desarrollo a esta región.

Para afrontar la emergencia, ACH tiene previsto, entre otras actuaciones, entregar dinero en efectivo a las familias de pastores, ganaderos y agricultores afectadas por la crisis durante la estación del hambre, para que puedan cubrir sus necesidades alimentarias básicas, y también reforzará los sistemas sanitarios de los dos países para poder tratar los casos de desnutrición.

En cuanto a las necesidades de fondos, la directora de ACH en Mauritania ha señalado que se necesitan unos 113 millones de dólares (96 millones de euros) para afrontar la crisis en este país, mientras que en Senegal Carbonne ha indicado que harían falta unos 22 millones de dólares (unos 19 millones de euros).

Tanto Vicario como Carbonne han hecho hincapié en la gravedad que ha tenido la sequía de este año y han recordado que una sequía de esta envergadura provoca que los ganaderos y agricultores tarden entre dos y tres años en recuperarse de sus efectos, por la afectación en los pastos y en el ganado y porque se ven obligados a vender parte de su ganado y bienes para poder subsistir.