Un ministro y 70 parlamentarios japoneses visitan el polémico santuario de Yasukuni

Actualizado 20/10/2015 9:13:43 CET
Santuario sintoísta de Yasukuni, en Tokio
Foto: YUYA SHINO / REUTERS

TOKIO, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El ministro de Gabinete, Katsunobu Katu, y 70 parlamentarios del partido del Ejecutivo y opositores han realizado este martes una visita al polémico santuario sintoísta de Yasukuni, que rinde homenaje a los japoneses muertos en las grandes guerras del siglo XX, incluidos catorce criminales de guerra nipones, ha informado la agencia de noticias Kiodo.

   La visita de Kato llega después de que el primer ministro, Shinzo Abe, enviara una ofrenda al santuario, provocando las quejas de varios países vecinos. El Gobierno dijo posteriormente que el gesto del 'premier' era "personal" y no como jefe del Ejecutivo.

   Kato, que es el ministro encargado de desarrollar las nuevas políticas de Abe para frenar el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población, es el tercer ministro japonés que visita el santuario desde este fin de semana. Su visita ha llegado durante el festival de otoño, tras las visitas que realizaron el domingo el ministro de Asuntos Internos, Sanae Takaichi, y el ministro de Justicia, Mitsuhide Iwaki.

   La delegación de 70 parlamentarios que ha estado en Yasukuni ha incluido tanto a miembros del gobernante Partido Liberal Democrático como a representantes del Partido Democrático, la principal fuerza opositora, el Partido de la Innovación de Japón y el Partido para las Futuras Generaciones.

   El santuario sintoísta de Yasukuni rinde homenaje a los 2,5 millones de muertos japoneses en las guerras de la primera mitad del siglo XX, entre los que se incluye a catorce criminales de guerra ejecutados por sus delitos al final de la Segunda Guerra Mundial.

   Abe ha argumentado en varias ocasiones que los condenados por un tribunal establecido por las fuerzas aliadas en la contienda tras la guerra no son considerados criminales de guerra de acuerdo con la legislación japonesa.

   Las visitas de políticos al santuario levantan aún ampollas en las relaciones de Japón con otros países de la región, que han protestado tras cada una de las visitas u ofrendas entregadas por altos cargos del Gobierno nipón.

Para leer más