MSF denuncia el impacto de la política migratoria de Australia sobre la salud mental de los refugiados en Nauru

Protesta en octubre de 2015 contra los centros de detención de Nauru y Manus
REUTERS/DAVID GRAY - Archivo
Publicado 04/12/2018 5:53:15CET

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado este lunes el "terrible" impacto de la política migratoria de Australia sobre la salud mental de los solicitantes de asilo y refugiados en la isla de Nauru, en el Pacífico.

MSF ha asegurado que entre los 208 solicitantes de asilo y refugiados atendidos por la organización en la isla, 124 tuvieron pensamientos suicidas y más de 60 trataron de acabar con su vida.

"Si bien muchos de nuestros pacientes habían experimentado traumas, fue la política australiana de tramitación indefinida la que destruyó toda su esperanza en el futuro y devastó su salud mental", ha indicado la doctora Christine Rufener, psicóloga clínica y responsable de salud mental de MSF.

En su informe 'Desesperación sin fin', la organización ha asegurado que más de un tercio de sus pacientes estaban separados de sus familiares más cercanos, quienes tiene un 40 por ciento más de probabilidades de llevar a cabo actos suicidas.

Además, MSF ha indicado que la población local también ha mostrado signos de gravedad en su salud mental. Sin embargo, más de la mitad de sus pacientes de Nauru mostraron avances, mientras solo el 11 por ciento de los refugiados y solicitantes de asilo mejoraron.

"Esto ilustra que vivir bajo una política de tramitación indefinida provoca un estado perpetuo de desesperación, haciendo imposible que los solicitantes de asilo y los refugiados se recuperen", ha subrayado el doctor Stewart Condonel, presidente de MSF en Australia.

Condonel ha detallado que la crisis de salud mental en la isla es "trágicamente predecible" tras cinco años de privación arbitraria de libertad.

"El Gobierno australiano debe detener esta política brutal y evacuar inmediatamente a todos los refugiados y solicitantes de asilo de las islas de Nauru y de Manus", ha afirmado, refiriéndose a la isla que pertenece a Papúa Nueva Guinea. "No hay tiempo que perder", ha añadido.

El Gobierno de Nauru obligó a principios de octubre a MSF a poner fin a sus servicios en esta isla del océano Pacífico al considerar que "ya no eran necesarios".

En octubre se registraron que alrededor de 1.400 personas en los centros de detención de Nauru y Papúa Nueva Guinea sufren dolencias mentales debido a las condiciones de reclusión.

Australia evacuó en octubre a once niños migrantes desde un centro de detención en Nauru hasta la potencia oceánica para que pudieran recibir atención médica.

Hasta entonces, las autoridades australianas se habían negado a reubicar a los migrantes en el país, pero el Gobierno del primer ministro, Scott Morrison, necesita el apoyo parlamentario de independientes y partidos que reclaman el fin de esta política migratoria.

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