Archivo - Fotografía de archivo de una calle de la ciudad de Omdurmán, en Sudán. - Mudathir Hameed/dpa - Archivo
MADRID 6 Ene. (EUROPA PRESS) -
Al menos trece personas, entre ellas ocho niños, han muerto en un ataque con drones perpetrado por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra la ciudad de El Obeid, capital del estado de Kordofán Norte (centro), según ha denunciado este martes la organización civil Red de Doctores de Sudán.
El organismo ha indicado que "en una nueva masacre en El Obeid, trece personas, incluidos nueve miembros de una misma familia, en su mayoría niños, han muerto en un ataque de las RSF contra una vivienda en el barrio de Al Jalabiya", sin que el grupo paramilitar se haya pronunciado por ahora sobre estas acusaciones.
Así, ha condenado "firmemente" la "horrible masacre" y ha indicado en su cuenta en la red social Facebook que "el barrio atacado es una zona puramente civil, sin instalaciones o presencia militar", lo que provoca que el ataque sea "un crimen de guerra y una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario".
"Revela además los ataques deliberados contra civiles desarmados, especialmente niños", ha subrayado, al tiempo que ha alertado del "incremento de la política de asesinados indiscriminados y bombardeos sistemáticos contra zonas residenciales seguras, en desprecio a la vida humana".
Por último, ha reiterado que las RSF son "totalmente responsables de este crimen" y ha pedido a la comunidad internacional, las organizaciones de Derechos Humanos y Naciones Unidas que "actúen para detener estos crímenes a través de una presión a la cúpula de las RSF para que cese el asesinato de civiles y los ataques contra zonas residenciales".
La guerra civil de Sudán estalló a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el seno del Ejército, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.