Médicos congoleños distribuyen alimentos a los pasajeros de un barco en cuarentena por ébola - Europa Press/Contacto/Xinhua
MADRID 14 Ago. (EUROPA PRESS) -
El brote de ébola declarado a mediados de mayo en República Democrática del Congo, el más letal registrado en el país africano, continúa sumando fallecidos: 2.184 muertos en las 54 zonas afectadas, especialmente en la provincia de Ituri, en el noreste del país, epicentro de la enfermedad.
El nuevo balance del Gobierno congoleño, que recoge datos hasta el pasado martes, cifra además el total de casos confirmados en 4.665, de los cuales 634 se encuentran hospitalizados.
De acuerdo con las autoridades congoleñas, el ébola ha sido identificado en una nueva zona sanitaria, Buta, en la provincia de Bajo Uele, en el norte del país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) avisó a finales de la semana pasada de la extrema gravedad de la situación. El brote --de la cepa Bundibugyo, para la cual todavía no existe vacuna aprobada-- fue declarado el pasado 15 de mayo y se concentra desde entonces en la provincia septentrional de Ituri.
Esta provincia es una de las zonas con mayor violencia de todo el continente, lo que ha hecho aún más difícil la respuesta sanitaria y el trabajo de los médicos, de ahí que la letalidad del virus esté aumentando de forma tan acelerada, acercándose ya a las cifras del anterior brote que tuvo lugar entre 2018 y 2020.