Archivo - El portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Farhan Haq - Bianca Otero / Zuma Press / Europa Press - Archivo
MADRID 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha expresado su "profunda preocupación" tras la toma por parte de las autoridades hutíes de un relevante centro operativo yemení y sus bienes en la ciudad portuaria de Moca, según ha informado el portavoz adjunto del Secretario General, Farhan Haq.
"En cuanto a Yemen, nos preocupa profundamente la toma de un importante centro humanitario común y sus bienes en Moca por parte de las autoridades de facto hutíes. En dicho complejo reside personal de agencias de la ONU que trabajan para brindar asistencia humanitaria a las comunidades vulnerables de la zona. Todo el personal de la ONU que trabajaba en el centro había abandonado las instalaciones antes de la toma y se encuentra a salvo", ha resaltado el portavoz en una rueda de prensa.
El complejo albergaba a personal de diversas agencias de Naciones Unidas que prestaban ayuda humanitaria en la zona. Las autoridades del organismo han confirmado que no hay víctimas ni rehenes tras esta incursión, ya que los ocho trabajadores nacionales que operaban en el recinto han sido evacuados previamente hacia Adén, Turba y Taiz (ciudades controladas por el Gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente), mientras que el único funcionario internacional presente en la zona se ha trasladado de forma segura a Adén.
No obstante, la ONU ha admitido que ha perdido el control de parte de las instalaciones y de los suministros almacenados, entre los que figuran reservas de combustible.
"Todos nuestros colegas yemeníes en Taiz y Turba están a salvo y localizados. En cuanto a algunas instalaciones, sabemos que parece que algunas de ellas en el complejo no están bajo nuestro control en este momento, incluyendo ciertas cantidades de combustible, y tendremos que ver qué sucede con ellas", ha matizado.
Ante la gravedad del escenario, el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, ha trasladado una comparecencia urgente ante el Consejo de Seguridad en la que ha instado a los hutíes a cesar de inmediato los ataques en el interior del país, las incursiones fronterizas contra Arabia Saudí y los hostigamientos a embarcaciones comerciales en la región.
A la paralización de la asistencia se suma la crisis del personal sobre el terreno. El portavoz de la ONU reconoció que no se han registrado avances sobre el paradero ni la situación de los 73 trabajadores de Naciones Unidas y de diversas ONG que continúan arbitrariamente detenidos por los rebeldes hutíes.
En las últimas horas, las fuerzas hutíes han logrado el control de la ciudad portuaria de Moca y el estrecho de Bab el Mandeb, que separa la península Arábiga del Cuerno de África. El posicionamiento de fuerzas en esta zona de Yemen permitiría a los hutíes --un grupo respaldado por Irán, pese a sus diferencias ideológicas y organizativas-- amenazar el tránsito incluso con sus capacidades de artillería.
La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.