NIAMEY, (EP/AP)
El Gobierno nigerino aseguró hoy que las ordenes de expulsión masivas emitidas a principios de semana afectarán a 3.300 refugiados procedentes del país vecino, Chad, que viven actualmente en el desierto y sin documentos de identidad oficial.
El portavoz del Gobierno, Mohamed Ben Omar, subrayó hoy que la orden de expulsión sólo afectaba a 3.300 personas y que los llamados "mohamides", que huyeron de la hambruna en Chad hace décadas, son ahora ciudadanos nigerinos naturalizados con derecho a permanecer en Níger. En este sentido, Omar explicó que estas 3.300 personas tienen de plazo hasta el sábado para abandonar el país.
Por su parte, varios representantes de los mohamides han condenado la orden de expulsión y pidieron ayuda a la Unión Africana (UA) y la ONU.
El ministro de Exteriores, Aichatou Mindaoudou, que se reunió hoy con varios diplomáticos en Niamey para explicarles la postura del Gobierno, aseguró que Níger es "un Estado pobre". "No podemos dejar que nuestro ecosistema sea destruido por extranjeros que no respetan nuestras leyes", agregó.
Por otro lado, el ministro del Interior nigerino, Mody Munkaila, incidió el pasado martes que 150.000 refugiados árabes, procedentes de Chad y que han vivido en Níger durante décadas, deben abandonar el país porque, según critica el Gobierno, están destruyendo el frágil ecosistema árido de Níger y en especial los recursos acuíferos con sus camellos y rebaños. Asimismo, altos cargos nigerinos denuncian que los mohamides amenazan a diario a la población local con armas.