Archivo - Soldados de Camerún, Níger y Burkina Faso participan en un entrenamiento de combate simulado en un pueblo hostil junto con soldados de Burkina Faso y Níger durante el ejercicio - Europa Press/Contacto/Dracorius White - Archivo
MADRID 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las fuerzas militares de Nigeria han matado a 31 personas sospechosas de pertenecer a organizaciones terroristas en una operación llevada a cabo a lo largo de esta semana en los estados de Borno y Yobe, en el noreste del país, según ha informado este sábado el Ejército nigeriano.
El portavoz del Ejército, Michael Onoja, ha declarado a través de un comunicado oficial que las fuerzas militares "llevaron a cabo emboscadas y patrullas" en los dos estados, fronterizos con Níger, "habiendo abatido a los terroristas en incursiones separadas". A su vez, durante las operaciones se recuperaron armas y municiones.
Las Fuerzas Aéreas de Nigeria (NAF) han llevado a cabo ataques aéreos sobre los terrenos pantanosos de Borno durante la noche del viernes, destruyendo así los escondites terroristas, según ha informado su portavoz, Ehimen Ejodame, en un comunicado publicado en las redes oficiales de la NAF.
"Tras la identificación" (de los asentamientos), "la Fuerza Aérea Nigeriana (NAF) ha ejecutado un ataque preciso, atacando las estructuras con municiones a bordo", ha expresado Ejodame, y ha agregado que "la operación logró el efecto deseado, destruyendo las estructuras terroristas y reduciendo aún más su capacidad y libertad de movimiento en la zona".
De esta manera, las operaciones aéreas se han realizado gracias al compromiso de información de inteligencia afín al Ejército, ha señalado Ejodame, después de una trabajo de vigilancia sobre los movimientos de los presuntos terroristas, que se desplazaban hacia los asentamientos ocultos.
El noreste de Nigeria es el epicentro de las actividades de Boko Haram y su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), si bien durante los últimos años la inseguridad se ha extendido a otras zonas del norte y el noroeste, haciendo saltar las alarmas sobre la posible expansión de redes y bandas criminales, con su consiguiente impacto sobre la población civil.