Publicado 18/03/2021 17:45CET

El NRC alerta de que el hambre y las enfermedades se incrementan entre los desplazados de la región Tigray

Archivo - Refugiados de la región etíope de Tigray.
Archivo - Refugiados de la región etíope de Tigray. - BYRON SMITH / GETTY IMAGES - Archivo

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha avisado este jueves de que el hambre y las enfermedades "proliferan" entre los desplazados de la región etíope de Tigray.

La organización ha accedido a Sheraro, en el noroeste de Tigray, y ha detallado que niños con emaciación y mujeres embarazadas se encuentran entre las 37.000 personas que han llegado al lugar en las últimas semanas.

"La situación en Sheraro va más allá de la calamidad", ha lamentado el secretario general del NRC, Jan Egeland, que ha denunciado que, "a pesar de que familias llegan cada día, no se ha repartido ayuda allí durante semanas".

"Los alimentos, el agua y las medicinas se gastan rápido", ha agregado Egeland, que ha subrayado que estas personas pueden morir si no se les proporciona ayuda humanitaria "ahora".

Egeland ha narrado que las personas desplazadas en Sheraro comentan que han huído de la violencia sexual, los asesinatos y la proliferación de la violencia de Tigray "solo para llegar a Sheraro y encontrar una situación desesperadamente desamparada".

"También escuchamos relatos de refugiados que se esconden en aldeas remotas por miedo a ser identificados, lo que les hace correr el riesgo de no recibir ninguna ayuda", ha continuado. "Las madres lactantes también nos han contado que pueden producir leche para sus bebés", ha añadido.

El NRC ha remarcado que estas historias evidencian un "elevado riesgo" de sufrir desnutrición por parte de los desplazados. Las mujeres embarazadas, por su parte, se ven obligadas a dormir en el suelo, sin colchonetas, mantas ni mosquiteras, lo que las expone a un grave riesgo de contraer malaria.

La entidad ha recordado que, durante semanas, el acceso humanitario a las personas más afectadas por el conflicto en Tigray ha estado "restringido" y ha sido "imposible". En este contexto, ha avisado de que a muchas partes de la región, particularmente en el centro, el oeste y las zonas rurales, además de los campos de refugiados de Hitsats y Shimelba, aún no se ha podido acceder.

El NRC ha sido la primera organización en visitar los campos de refugiados en cuestión, que acogían a cerca de 33.000 refugiados eritreos antes del conflicto. Ahora, han tenido que huir a lugares más seguros, reubicarse o se han visto obligados a regresar a su país.

"La situación en Sheraro es sólo la punta del iceberg, ya que la gente en innumerables áreas más difícil de alcanzar en Tigray también necesitan ayuda desesperadamente", ha insistido Egeland, que ha instado a las autoridades etíopes a "hacer todo lo posible" para garantizar que la ayuda llega a todos los lugares donde es necesaria.

"No puede haber una respuesta sostenida si el conflicto se prolonga", ha advertido. "Más allá de satisfacer las necesidades inmediatas, la gente necesita ayuda para restablecer sus medios de vida, hacer que sus hijos vuelvan a la escuela y regresar a casa cuando sea seguro", ha añadido, antes de pedir a todas las partes implicadas en el conflicto que "encuentren soluciones" para restablecer la paz en la región.

LA OFENSIVA

El inicio de la ofensiva fue anunciado el 4 de noviembre por el primer ministro, Abiy Ahmed, en respuesta a un ataque por parte del TPLF contra una importante base del Ejército en la capital, regional, Mekelle, que se saldó con numerosas víctimas entre los militares.

La escalada bélica ha sido la culminación de un pulso que comenzó con la llegada al poder de Abiy como primer oromo jefe de Gobierno. El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), sustentada en las etnias.

Apartado del poder, el TPLF ha visto en las reformas acometidas por Abiy, en particular las relativas a abusos de Derechos Humanos y de reconciliación con grupos armados entre otros, como una 'caza de brujas' contra sus dirigentes, los cuales se vieron en muchos casos apartados de los cargos que ocupaban.

La ruptura definitiva la marcó la creación del Partido de la Prosperidad a finales de 2019 por parte de Abiy para dejar atrás al EPRDF. Todos los partidos que integraban la alianza gobernante, y algunos más en su órbita, se sumaron a la nueva formación, con la excepción del TPLF, lo que también dejó al partido al margen de la toma de decisiones en el Gobierno federal.

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