MADRID 18 Mar. (EDIZIONES) -
Las elecciones celebradas este martes en Israel además de dar una sorpresiva victoria al primer ministro, Benjamin Netanyahu, en contra lo pronosticado por los sondeos, también supondrán una serie de cambios en la Knesset, el parlamento unicameral, con respecto al anterior.
A continuación desgranamos algunos de los datos y curiosidades que los comicios han dejado, según un análisis realizado por Israel Democracy Institute, un 'think-tank' independiente israelí:
- La participación, del 71,8 por ciento, ha sido la más alta desde 1999, cuando fue del 78,7 por ciento. En los últimos quince años, la participación más baja se registró en las elecciones de 2006, cuando fue del 63,5 por ciento.
- De los quince partidos que concurrían a estas elecciones, solo diez han conseguido representación parlamentaria --había que recibir al menos el 3,5 por ciento de los votos--. Se trata del parlamento con menos partidos desde 1992, cuando también solo diez formaciones consiguieron representación.
- La nueva Knesset contará con un número récord de mujeres parlamentarias, 28 (un 23,3 por ciento), una más de las que fueron elegidas en los anteriores comicios (si bien los resultados aún no son definitivos y podría haber aún cambios).
El número de mujeres parlamentarias se ha más que duplicado desde las primeras elecciones en 1949, cuando solo había once mujeres diputadas. La representación femenina más baja se produjo tras las elecciones de 1988, cuando solo siete mujeres fueron elegidas.
- En total habrá 41 'nuevas caras' en la Knesset. El partido con más representantes nuevos será el Likud de Netanyahu, con 11; seguido por la Unión Sionista, con 9; y por Kulanu, el partido de Moshe Kalon, que contará con 9 representantes más.
Por su parte, la Lista Árabe Conjunta, que aglutina a varias formaciónes árabe-israelíes, contará con siete 'nuevas caras', mientras que Israel Beitenu y Hogar Judío tendrán dos nuevos parlamentarios y Yesh Atid uno.
- El número de diputados ortodoxos y ultraortodoxos experimenta un claro retroceso. En la anterior Knesset había un total de 39 representantes a los que se podía englobar en este grupo y que procedían de distintos partidos, mientras que ahora serán solo 25. El retroceso viene motivado en cierta medida por la menor representación obtenida por Shas y Judaísmo Unido de la Torá (UTJ).