WASHINGTON 8 May. (Reuters/EP) -
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha asegurado que su Gobierno intensificará los esfuerzos para perseguir y castigar a los responsables de los casos de abusos sexuales en las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Estas declaraciones se producen después de que el Pentágono divulgase un informe anual que revela que las agresiones sexuales dentro del Ejército norteamericano han aumentado un 37% en el último año.
"Hoy mismo he hablado con el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, para indicarle que no sólo tendremos que intensificar nuestra estrategia, sino exponenciarla para hacer frente a esta difícil situación", ha afirmado Obama, alzando la voz. "No me voy a mostrar tolerante con respecto a este tema", ha asegurado. "Habrá consecuencias", ha prometido.
"Quien participe en este tipo de crímenes deberá rendir cuentas y ser degradado o expulsado de su puesto, además de ser juzgado ante un tribunal militar", ha precisado el presidente. "No podemos aceptar bajo ningún contexto estos delitos", ha recalcado.
El informe del Pentágono presentado este martes estima que el año pasado el personal en activo del Ejército estadounidense cometió un total de 26.000 delitos sexuales, lo que hace una media de 70 delitos diarios. El estudio, elaborado por medio de encuestas anónimas, detalla que, en 2010, se cometieron unos 19.000 abusos en el seno del Ejército de Estados Unidos, 7.000 casos menos que en 2012.
Sin embargo, estas cifras disminuyen significativamente si tenemos en cuenta las denuncias registradas por el Pentágono, lo que pone en relieve el silencio de las víctimas. Así, según la institución, en 2012 sólo se registraron 3.374 casos, 200 más que en 2011, cuando se presentaron un total de 3.192 denuncias por delitos sexuales.
"UN CRIMEN DESPRECIABLE"
Estos datos salen a la luz un día después de que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos retirasen de su cargo a Jeff Krusinski, oficial de las Fuerzas Áreas encargado de dirigir la Unidad de Respuesta y Prevención de Agresiones Sexuales en el cuerpo militar, tras haber sido acusado de intento de violación por una mujer.
Krusinski, de 41 años, fue arrestado en la madrugada de este domingo después de que la joven alertase a las autoridades de que el oficial había tratado de abusar de ella en un aparcamiento de la localidad de Arlington, en Virginia, donde se encuentra una de las sedes del Pentágono. Según la víctima, antes de conseguir escapar, Krusinski había intentado tocarle el pecho y las nalgas.
Tras conocer lo ocurrido, Hagel ha comunicado que el Departamento de Defensa está "indignado y asqueado" con el comportamiento de Krusinski. En la mima línea, el secretario de Defensa estadounidensede ha advertido de que el problema del acoso sexual en las Fuerzas Armadas está llegando a límites alarmantes, lo que podría poner en peligro la capacidad del Ejército para atraer y retener al personal.
"El acoso sexual es un crimen despreciable y una de las facetas más serias de este departamento", ha lamentado. "Es una amenaza a la seguridad y el bienestar del pueblo además de un atentado contra la salud, reputación y credibilidad del estamento militar", ha agregado.