GINEBRA 12 May. (Reuters/EP) -
Al menos 28 aldeas y ciudades del estado de Unity, en el norte de Sudán del Sur, han sido atacadas en las dos últimas semanas de enfrentamientos, dejando muertes, violaciones, incendios y saqueos, según ha denunciado Naciones Unidas.
El portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, ha explicado que todo parece indicar que los responsables de los ataques son soldados del Ejército de Sudán del Sur, que además ha movilizado a jóvenes "vestidos con ropas de civil y empuñando fusiles AK-47".
El conflicto, que sacude al país desde hace 18 meses, ha golpeado más gravemente al estado de Unidad, donde la ONU ha denunciado que más de 300.000 personas se han quedado sin alimentos ni asistencia médica tras la marcha forzosa de las organizaciones humanitarias debido a la inseguridad en la zona.
La ONU ha retirado a su personal del estado y la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras ha cerrado el hospital de la ciudad de Leer por segunda vez este año.
"Da igual donde sean los combates la población civil siempre se lleva la peor parte", ha denunciado Colville en una conferencia de prensa, aunque no ha especificado cuántas personas han muerto. Además, ha alertado de que la situación es especialmente preocupante teniendo en cuenta que es la temporada de cultivar la cosecha.
El Gobierno de Sudán del Sur ha informado este martes de que los rebeldes están detrás del recrudecimiento de los enfrentamientos y los ha acusado de planear más ataques en el estado de Unidad y en las principales zonas productoras de petróleo.
"Todos los combates en el estado de Alto Nilo se están produciendo alrededor de áreas ricas en petróleo", ha asegurado un portavoz del Ejército, añadiendo que "la intención (de los rebeldes) es controlar los campos de petróleo". "Los enfrentamientos no han llegado hasta el área de Leer y no creo que la población tenga que huir porque los civiles no son el objetivo", ha agregado.
La nación más joven del mundo, que declaró su independencia de Sudán en 2011, está sumergida en un conflicto entre las fuerzas que apoyan al presidente, Salva Kiir, y los grupos rebeldes, simpatizantes con el exvicepresidente Riek Machar.