La ONU se desentiende de las madres haitianas que tuvieron hijos de 'cascos azules', según ONG

Misión de la ONU en Haití (MINUSTAH)
REUTERS / SWOAN PARKER
Publicado 19/01/2019 8:24:33CET

Existe al menos un caso de embarazo de una menor de edad y al menos una decena de denuncias por explotación y abuso sexual

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha ignorado en su práctica totalidad a una decena de haitianas abandonadas por los cascos azules con los que tuvieron hijos, una de ellas embarazada por debajo de la edad de consentimiento, durante los 13 años de despliegue de la misión de la ONU en el país caribeño que terminó en 2017, según la ONG Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití / Oficina de Abogados Internacionales (IJDH/BAI).

Según los abogados de la ONG, al menos una decena de mujeres haitianas fueron explotadas sexualmente de alguna forma por los cascos azules, y se tiene constancia de la existencia de once niños de entre cinco y 11 años de edad, todos ellos conocidos como los "hijos de los pacificadores", que viven en la penuria. Al menos uno de ellos fue consecuencia de una violación, de acuerdo con fuentes de la organización al diario 'The Guardian'.

Entre las mujeres afectadas hay una que tenía 16 años en el momento del embarazo, dos años por debajo de la edad de consentimiento en Haití. El militar responsable fue repatriado a su país, Uruguay, se limitó a enviar una única manutención de 300 euros a la madre tras dar a luz, y desde entonces no ha mandado más dinero.

Naciones Unidas efectuó una prueba de ADN al militar en febrero de 2014 pero, según los abogados de la ONG y para cuando el diario británico publicó los resultados de su investigación en abril de 2017, todavía no había enviado los resultados.

"Para todo lo que se vanaglorian desde Naciones Unidas de proteger a las víctimas de los abusos y de la explotación sexual que perpetran sus fuerzas de paz, la realidad es que llevan dos años sin compartir con nosotros pruebas de los casos y sin proporcionar ayuda ni a las mujeres ni a sus hijos", ha lamentado el abogado de la ONG que representa a estas mujeres, Mario Joseph, en declaraciones realizadas esta semana a la Fundación Thomson Reuters.

EN LA POBREZA EXTREMA

Dado que Haití es uno de los países más pobres de las Américas, las, de por sí, inmensas dificultades que atraviesan las mujeres que deben cuidar solas a sus hijos acaban multiplicándose exponencialmente. Algunas de ellas viven en la calle y varios de los pequeños sufren enfermedades crónicas.

"Tienen miedo, se enfrentan constantemente a obstáculos que las desaniman en su labor, y al final están luchando por llegar al día siguiente", lamenta el director de IJDH, Brian Concannon. "Les resulta prácticamente imposible hacer valer su derecho a recibir ayuda para sus hijos", añade.

La normativa de las misiones internacionales de paz de la ONU se posiciona rotundamente en contra de las relaciones sexuales entre sus cascos azules y los residentes de los países donde se despliegan. Una vez hecha esa advertencia, Naciones Unidas procede a desentenderse de cualquier responsabilidad económica hacia los niños que nacen a consecuencia de estas relaciones.

Así lo confirma la portavoz de la ONU Vannina Maestracci, quien explica que "el derecho a reclamar apoyo para los hijos depende de los procesos legales del estado de nacionalidad de la madre y del niño". La portavoz puntualiza no obstante que "Naciones Unidas sigue haciendo un esfuerzo para solucionar las demandas de paternidad que emergen de la explotación y del abuso sexual".

Haití es un caso particular dentro de las numerosas denuncias internacionales por abuso sexual recibidas por los cascos azules, desde Malí hasta República Centroafricana, pasando por República Democrática del Congo, porque en el caso del país caribeño no hay cifras sobre el número exacto de afectadas.

"Naciones Unidas nos había prometido ayuda legal y cooperar con la justicia local, y se había comprometido a no invocar la inmunidad para los responsables. Hasta ahora, ha incumplido la práctica totalidad de estas promesas", critica Concannon.

ABUSOS Y CÓLERA

La misión de la ONU en Haití, la MINUSTAH, lleva años lidiando con acusaciones de abuso sexual y se les ha responsabilizado incluso de provocar en 2010 una epidemia de cólera que mató a más de 10.000 haitianos.

Un tribunal federal de Nueva York desestimó en 2015 la demanda contra la ONU, en la que se indicaba que el brote surgió a causa de los desechos de residuos fecales del contingente nepalí perteneciente a la misión de la ONU en Haití.

Sin embargo, tanto la ONU como la misión en Haití, el entonces secretario general Ban Ki Moon y el responsable del contigente en la isla, Edmond Mulet, fueron eximidos de toda responsabilidad por su "inmunidad diplomática".

Así lo reflejó el juez Paul Oetken en su resolución. "En consecuencia, el caso es desestimado por falta de jurisdicción, y el planteamiento de los demandantes no es pertinente", dijo el magistrado, tal y como publica la cadena británica BBC.