MADRID 2 Sep. (EUROPA PRESS) -
La ONU ha anunciado que junto a otros socios humanitarios intentará brindar ayuda a las personas damnificadas por un masivo deslizamiento de tierra en la región de Darfur, uno de los epicentros de la guerra desatada en abril de 2023 entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
El corrimiento, provocado por las fuertes lluvias de las últimas semanas, ha arrasado la localidad de Tersin, en la zona montañosa de Yebel Marra. "Fuentes locales indican que entre 300 y mil personas podrían haber muerto", ha lamentado el coordinador humanitario de Naciones Unidas en el país africano, Luca Renda, en un comunicado.
Renda ha expresado sus condolencias a las víctimas y a todo el pueblo sudanés "en este trágico momento" y ha subrayado que la comunidad humanitaria "no escatimará esfuerzos para garantizar que la ayuda llegue sin retrasos a quienes la necesitan".
Yebel Marra, situada en la frontera entre Darfur Sur y Darfur Centro, es uno de los múltiples puntos a los que han huido cientos de personas escapando del conflicto armado en El Fasher --sometida desde hace más de 500 días a un cerco por parte de las RSF-- y otras zonas de Darfur Norte, próxima a esta región.
Un portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha incidido en que esta región montañosa es ahora "refugio" para familias que "huyen de la violencia", pero es "prácticamente inaccesible". Por ello, ha subrayado la "urgente necesidad" de incrementar el despliegue humanitario.
"El pueblo de Sudán no puede soportar solo este sufrimiento interminable", ha advertido, en una nota en la que ha recordado que hay miles de personas al borde de la hambruna.