Archivo - Ceremonia de despliegue de la Fuerza Unificada de la Alianza de Estados del Sahel, a 20 de diciembre de 2025 - ASSIMI GOITA / X - Archivo
MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Coalición de Fuerzas por la República, el nuevo colectivo de oposición a la junta militar de Malí desde el exilio, ha exigido al Ejército que comience un proceso de diálogo nacional y aclare exactamente en qué situación se encuentra el país tras el ataque masivo lanzado en la madrugada del sábado por una alianza tuareg y yihadista contra la capital, Bamako, y otras ciudades del país.
La CFR, que cuenta entre sus integrates al reconocido imán Mahmoud Dicko, ha denunciado que el país entero "corre peligro" y que la junta militar maliense "debe iniciar un diálogo nacional" habida cuenta del fracaso que ha representado este ataque a sus aspiraciones para desmarcarse de las organizaciones tradicionales panafricanas para, en su lugar, acercarse a Rusia y a las juntas militares de Níger y Burkina Faso.
"En estos momentos, la situación sigue siendo confusa", ha denunciado la CFR sobre los acontecimientos a día de hoy. Primero, el Movimiento para la Liberación del Azawad (FLA), ha asegurado que su bastión tuareg en la ciudad de Kidal está prácticamente bajo su control y después numerosos medios internacionales como Jeune Afrique y Radio France Internationale (RFI) han informado de la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara, en un atentado con coche bomba contra su domicilio durante los primeros momentos del ataque. La junta militar no se ha pronunciado sobre ninguna de estas noticias.
"La confusión actual no debe ocultar lo esencial: Malí acaba de sufrir una vez más una demostración de las deficiencias de seguridad del régimen militar", ha lamentado la CFR. "Prometió a los malienses seguridad, estabilidad y la restauración del Estado con símbolos como Kidal, y hoy estos símbolos han sido atacados", ha añadido en un recordatorio de que el Ejército maliense arrebató la ciudad a los tuaregs en 2023 y este fin de semana todo apunta a que la han perdido de nuevo.
Lo ocurrido el sábado, a juicio de los opositores, revela "lo que la propaganda ha intentado ocultar durante demasiado tiempo: el país no es seguro, el Estado no se ha restaurado, y la guerra no se ha ganado, sino que se está extendiendo y está consumiendo a la nación".
La oposición maliense reitera que sus críticas no se refieren al Ejército del país, sino al "régimen militar" que dirige el presidente de transición y líder golpista Assimi Goita, quien lleva sin hacer declaraciones desde los ataques, y su "incompetencia, su arrogancia y sus desastrosas decisiones políticas".
"El Ejército maliense merece algo mejor que ser utilizado como escudo para un régimen fallido. Merece un mando republicano, una estrategia seria, recursos reales, respeto por las familias de los soldados y un objetivo claro: proteger a la nación, no prolongar la supervivencia política de un grupo en el poder", añade la CFR, antes de llamar finalmente a una transición "civil y republicana".
"Esta transición debe tener un mandato claro: silenciar las armas, proteger a la población, restaurar las libertades civiles, restablecer la autoridad legítima del Estado, reconstruir el ejército dentro de un marco republicano y prepararse para el retorno al orden constitucional", ha concluido.