JERUSALEN, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las polémicas declaraciones de un general del Ejército israelí, en las que ayer afirmó que el rey Abdalá II de Jordania podría ser el último monarca de la dinastía hachemí, han provocodo malestar en Jordania y el Gobierno jordano ha amenazado incluso con reducir el nivel de sus relaciones con los israelíes.
El mayor general Yair Naveh, comandante de la región central del Ejército, subrayó que al menos 80% de los ciudadanos jordanos son palestinos y dijo que, debido a las amenazas regionales, incluido el acceso de Hamás al poder, el rey Abdalá podría ser el último monarca de su dinastía en gobernar el reino, al tiempo que advirtió de la creación de un "eje islamista" que podría derrocar a su régimen.
Los comentarios no han gustado en Amán, y un responsable de la Embajada jordana en Israel, Omar A-Nadif, indicó ayer, según recoge el diario 'Haaretz', que Jordania espera que las autoridades israelíes adopten "medidas adecuadas" contra Naveh, ya que el no hacerlo, dijo, podría perjudicar las relaciones entre los dos países.
Pero anoche, fuentes de los servicios de seguridad habían afirmado que por el momento no había ninguna intención de destituir a Naveh de su cargo. Según informó hoy la radio israelí, Naveh ha enviado una carta de disculpas a los jordanos y la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, ha llamado a su homólogo jordano para aclarar que los comentarios del general "en ningún modo reflejan la política del Gobierno" israelí y que Israel considera a Jordania un socio estratégico.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, y el jefe del Ejército, Dan Halutz, han emitido un comunicado en el que afirman que las declaraciones de Naveh --hechas a puerta cerrada pero en presencia de periodistas-- no reflejan la postura de Israel y precisando que han "pedido una investigación inmediata sobre la cuestión".
"Israel considera a Jordania como un país fuerte y estable, con una herencia gloriosa y un futuro prometedor. Israel desea expresar respeto y aprecio por la contribución vital del reino hachemí a la estabilidad y la paz regional", afirman ambos en su comunicado.
Las autoridades jordanas no han querido hacer ningún comentario público por el momento, afirmando que esperan a conocer los resultados de la investigación israelí antes de pronunciarse sobre lo ocurrido. Por su parte, la agencia oficial jordana Petra no recogió las declaraciones de Naveh sobre la dinastía hachemí, pero sí se hizo eco de sus palabras sobre un eje musulmán que iría desde Teherán hasta la franja de Gaza y que "podría en el futuro a través de Jordania afectar a su régimen".