Actualizado 02/04/2008 16:23 CET

O.Próximo.- El primer embajador israelí en España cree que es "crucial" para la paz el diálogo entre las religiones

MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El que fuera primer embajador del Estado de Israel en España, Samuel Hadas, declaró hoy en Madrid que "es necesario un diálogo permanente y profundo entre las tres principales religiones monoteístas --musulmana, judía y católica-- para combatir el totalitarismo que impone la guerra hoy en día".

En esta línea, Hadas expresó que este totalitarismo que afecta a Oriente Próximo "sólo puede ser combatido desde las iglesias, las mezquitas y las sinagogas", es decir, "con la ayuda de los líderes religiosos". Sin embargo, lamentó que éstos "no siempre están preparados" para echar mano de los factores religiosos en aras de conseguir la paz.

En el debate organizado por el Centro de Estudios de Oriente Medio - Fundación de Promoción Social de la Cultura (CEMOFPSC), que trató sobre la diplomacia, la política y el papel de la religión en la reconciliación entre los pueblos, Hadas explicó que este diálogo entre las principales religiones "no es un objetivo, sino un medio para facilitar el conocimiento de los pueblos entre sí".

Hadas expresó su confianza en que "si la religión ha sido catalizadora de conflictos sangrientos, puede tener un papel fundamental para solucionarlos". En cuanto al futuro más cercano, zanjó que "los diplomáticos estamos ante un gran desafío que nos ofrece la posibilidad de salirnos de los marcos tradicionales".

En la mesa redonda también estuvo presente el delegado general de la Autoridad Palestina, Musa Odeh, que se mostró convencido de que el conflicto de Oriente Próximo "no está en la religión, sino en el ejercicio de ésta y, sobre todo, en el uso que se hace de ella en la política". De esta manera, declaró, "se pierde el espíritu de la religión".

Odeh, que defendió que las diferente religiones "pueden vivir juntas y en paz" dando el ejemplo de "cuando los árabes estaban en España" --durante casi 800 años--, lamentó que "mezclar política y religión siempre da lugar a catástrofes".

Por último, la senadora italiana por el Partido Democrático Paola Binetti aseguró que los problemas religiosos tienen en Oriente Próximo "una dimensión extraordinaria", pero aclaró que "sucede en menor medida en todos los países".