O.Próximo.- El vicepresidente sirio desmiente cualquier operación israelí en su territorio

Actualizado 29/09/2007 19:28:32 CET

DAMASCO, 29 Sep. (EP/AP) -

El vicepresidente sirio, Faruk Al Shara, desmintió hoy que el Ejército israelí haya efectuado asaltos por tierra y por aire contra una de sus bases secretas y rechazó las acusaciones que relacionan a Siria y a Corea del Norte en una trama de contrabando de material nuclear como parte de "una guerra psicológica" contra Damasco.

En sus primeras declaraciones tras el presunto bombardeo de la aviación israelí el pasado 6 de septiembre, Al Shara señaló que estas informaciones son parte de la estrategia israelí para restaurar su imagen tras la "derrota" a manos de la milicia chií libanesa de Hezbolá durante el conflicto del pasado verano.

"Si algunos israelíes se creen que esta guerra psicológica va a restaurar la imagen de su Ejército tras la derrota contra Hezbolá, necesitan recuperar la cordura", opinó el vicepresidente.

Los detalles de la incursión son vagos, pero fuentes estadounidenses e israelíes informaron al diario británico 'The Times' que una unidad de comandos israelíes había incautado material nuclear norcoreano de una base secreta siria antes de que la aviación bombardeara las instalaciones, en un ataque que podría haberse cobrado la vida de varios oficiales norcoreanos.

Tanto Siria como Corea del Norte han rechazado estas acusaciones y han acusado a Estados Unidos de mentir por razones políticas, dado que, según Damasco, los únicos aviones israelíes que han entrado en su espacio aéreo jamás pasaron de la frontera y se vieron obligados al dar media vuelta al recibir fuego de la artillería antiaérea siria.

"El tamaño de estas filtraciones inventadas es apabullante", declaró Al Shara durante la conferencia de prensa celebrada en Damasco, acompañado de su homólogo iraquí, Adil Abdul Mahdi. "Los medios israelíes y occidentales siguen inventándose cosas para justificar una futura agresión contra Siria", concluyó, después de calificar los informes sobre la muerte de los oficiales norcoreanos como una "verdadera tontería".